El patio de su casa

El patio de su casa

El patio es amplio e irregular, abierto por uno de los lados, encajado de cualquier manera bajo los bloques de ladrillo naranja y desgastado. Alguien mandó construirlos hará unos cincuenta años y desde entonces nadie se ha preocupado de remozarlos… (relato por Raimundo Martín Benedicto).

Amor de otoño

Amor de otoño

El viejito Francisco trabajaba limpiando carros en el ángulo de la calle Humboldt y calle O, en el límite este del Vedado, en La Habana. Era menudo, flaco, mulato y con nariz torcida. No era, que se diga, un dechado de belleza… (relato por Jesús Greus).

Conato de analogía (Infamélica)

Conato de analogía (Infamélica)

Cómo orbitar a la mujer y no perder la Luna en el intento (A propósito de Infamélica, poemario de Rolando Revagliatti), reseña por Simón Esain.

La Orquídea Azul

La Orquídea Azul

La Orquídea Azul es una novela con capítulos cortos y con mucho contenido, poca descripción y mucha historia. Tal vez sea un libro para impacientes que como yo desean saber qué viene después. Es como esa serie que te ves del tirón porque no puedes esperar para saber cómo acaba… (Novela de Carmen Sanz Prieto, entrevista por María Torres).

Una esposa empeñada y vendida

Una esposa empeñada y vendida

¿Le cuento cómo Di Sheyne Jane se marchó de Zamaline, cómo todas las mujeres lloraban y el rabino la bendijo, cómo los gendarmes la empujaron dentro del vagón?… (Traducción del relato Una esposa empeñada y vendida, de Jacob Gordin, por Ruth Murphy; corrector de estilo: Benjamin Kӧnig).

Los vencejos

Los vencejos

Toni, «un profesor de instituto enfadado con el mundo, decide poner fin a su vida. Meticuloso y sereno, tiene elegida la fecha: dentro de un año. Hasta entonces, cada noche redactará, en el piso que comparte con su perra Pepa y una biblioteca de la que se va desprendiendo, una crónica personal, dura y descreída…». (Reseña de la novela Los vencejos, de Fernando Aramburu, por Javier Úbeda Ibáñez).

Diario del recuerdo

Diario del recuerdo

Pienso en el cálido saludo de tus labios, los amotinados recuerdos de tu sonrisa, la intrepidez de tu carácter. Pienso en todo lo que soñamos antes de perdernos en el bosque de la espera. (Relato por Alexander Pascual Estrada).

Una piscina en la bodega

Una piscina en la bodega

Algunas noches la señora cena con amigos en el comedor de fiesta. Dice que son reuniones informales, esta casa ya no es lo que fue, pero la Nochebuena en mi familia es mucho más sencilla. Y mi madre se esmera, que conste, langostinos incluidos… (relato por Carmen Sogo).

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