Psicostasis: La pesada de las almas

Psicostasis: La pesada de las almas

[…] no todo el mundo podía pasar a esa segunda vida, porque estaba reservada única y exclusivamente a quienes se habían hecho merecedores de ella. ¿Cómo determinar este extremo? Para ello se instituyó la psicostasis (artículo por Antonio García Francisco)

Bukowski, sin ánimo de revancha

Bukowski, sin ánimo de revancha

Leo unos párrafos del libro Mujeres, de Bukowski. Su título responde no a un feminista sino a un promiscuo. Siempre mantuve hacia este escritor norteamericano un higiénico distanciamiento… (artículo por Francisco Juliá Moreno)

Los spams: Inquietud y/o sonrisa

Los spams: Inquietud y/o sonrisa

Las mentiras acaban envenenando el espíritu de quien las practica, escribió Kolakowski. Pero no ocurre igual con los receptores de las mismas, y los frecuentes spam que recibimos por correo electrónico, si les ocurre lo que a mí, es buen ejemplo de esa diferencia… (artículo por Gustavo Catalán Fernández)

Manuel Chaves Nogales, El refugio y el 11 de septiembre

Manuel Chaves Nogales, El refugio y el 11 de septiembre

El refugio nos sitúa en la ciudad de Bilbao a junio de 1937. Durante la guerra, Bilbao fue sede del Gobierno Autónomo Vasco, establecido en 1936. Ya habían transcurrido dos meses desde la masacre infame en la plaza del mercado de Guernica,… (ensayo por Ruth Murphy)

¿Quién fue Lisístrata?

¿Quién fue Lisístrata?

Pocas obras hay en toda la literatura griega antigua más irreverentes, ingeniosas y desternillantes que la Lisístrata de Aristófanes, comedia estrenada en la ciudad de Atenas en el 411 a. C. (Artículo por María Navarro López).

Como en el caso de la magdalena

Como en el caso de la magdalena

Un día encuentro una raya corta sobre la página del libro que estoy volviendo a leer, una rayita de lápiz que se me debió escapar hace años […] Se ve que rayé la página porque yo era una de esas personas que tienen la manía de leer con un lápiz en la mano… (artículo por Gaspar Jover Polo).

Palabras como pellizcos

Palabras como pellizcos

[…] Producen el efecto del agua que entrase por la nariz durante el baño. Hagan memoria y lo comprobarán. Quizá molesten a causa de la antipatía que se siente por quien las repite como un bordón, por el mero sonido o sin motivo alguno: porque sí (artículo por Gustavo Catalán).