crónica por
Juan D. Almeyda Sarmiento

I

niciando desde Argentina, Calamaro se embarca en una travesía por Latinoamérica, esto con el objetivo de ofrecer a sus fans a lo largo del continente una muestra de su trabajo desde una perspectiva ajena a la de estrella del rock que tiene acostumbrado en sus espectáculos; además, en el camino por América Latina busca promocionar su nuevo álbum Volumen 11 el cual estrenó poco después de su presentación en Colombia.

Volumen 11 y «Licencia para Cantar»

Andrés Calamaro Massel, también conocido como ‘El Salmón’, su nombre es un referente en la cabeza de cualquier seguidor de la música latinoamericana, de nacionalidad argentina, específicamente de la ciudad de Buenos Aires, entre su carrera artística se destaca ser ex miembro de Raíces (1977-1984), Los abuelos de la nada (1981-1986), Los Rodríguez (1990-1996) y con una exitosa carrera comoLos Rodríguez solista, en la cual ha conseguido una larga lista de trabajo en colaboración de artistas de toda Iberoamérica que van desde El Tri, pasando por Enrique Bunbury, Los Tigres del Norte y el ya fallecido Juan Gabriel. En esta ocasión hace una gira posterior a su Romaphonic Sessions, a inicios del 2016, con «Licencia para Cantar», que llega a Colombia como segundo país en el itinerario del autor para continuar a Guadalajara; en Colombia se dividió en tres ciudades para sus presentaciones siendo la primera Medellín, ciudad donde abrió un día adicional para presentarse en el Teatro Metropolitano; a continuación seguía a Bogotá, otra ciudad, en este caso la capital del país, donde se presentó en dos fechas en el Palacio de los Deportes y finalmente en Bucaramanga, la capital del departamento Santander, sitio donde se presentaría por primera vez.

Calamaro acaba su ronda de presentaciones en Colombia en la pequeña ciudad de Bucaramanga, Aquí se presenta en el Coliseo Bicentenario el día 26 de noviembre de 2016. Es la primera vez que Calamaro lo hace en esta ciudad y el público acabó con las localidades disponibles los primeros dos meses de venta de boletas, las expectativas son altas, de igual forma los fanáticos saben que Calamaro, con todo: escándalos y polémica, es un artista que ha acompañado desde la adolescencia hasta la vejez a algunos fanáticos, y sólo por ello será la mejor de sus noches.

Las luces son apagadas, el público enardecido grita, aparecen en escena Andrés Calamaro, su banda, constituida en esta ocasión por un pianista, un contrabajista y percusiones, una vez acomodados inicia el espectáculo con Libertad perteneciente al álbum El Cantante (2004), los fanáticos agradecidos responden con una ola de aplausos y gritos, pero son rápidamente apagados debido al aura que rodea la canción, este tema inicial fue un ejemplo de lo que será el resto del evento, la mezcla de instrumentos acústicos, junto con la voz de Andrés transforman el ambiente del Coliseo Bicentenario y con ello el público queda abierto a todo lo demás que tenga el artista por presentar.

Plástico Fino, del álbum Bohemio (2013), es la siguiente elegida por el artista, un ir y venir entre sus trabajos más recientes y otros de inicio de siglo, jugar con los sentimientos de su público de forma espectacular para con ello atraer sus gritos y aplausos: «En esta noche hasta el momento hemos interpretado canciones de trabajo mío en solitario, a continuación una canción que realicé estando en Los Rodríguez», dice Calamaro a los emocionados espectadores, tras este comentario, inicia 7 segundos que forma parte del disco Sin Documentos (1993).

Otra pareja de covers por parte de Calamaro son los que forman parte del evento, el primero Garúa, de Anibal Troilo y La milonga del trovador, de Astor Piazzolla, dos interpretaciones que el público aprecia y de la misma forma agradece a Andrés por su trabajo como artista de presentar esas canciones.

Entre canciones Calamaro menciona: «¿Alguno tiene un porro? ¿No? Es para un amigo», los fanáticos ríen, conocen al artista y saben cómo es su sentido del humor, tras las risas el artista menciona que su siguiente canción también pertenece a su época de Los Rodríguez Para no olvidar y con ésta venía Tercio de los sueños. «Lo que hablamos ahora no se lo cuenten a nadie», dice Andrés mientras toma un respiro; Andrés como respuesta a las risas y aplausos que provoca su espectáculo da al público el tema  Estadio Azteca y ¿Quién asó la manteca?

Finalmente vuelve Calamaro, el público queda a la expectativa mientras de forma seguida acaba su espectáculo con Soledad, Media Verónica, Crímenes perfectos y Mi enfermedad, un cuarteto de canciones que regala Calamaro a sus seguidores bumangueses por ser su primer encuentro, una promesa de otra gira, aunque no próximamente, que da en el tintero del artista, pero esta vez a otras ciudades de Colombia, el espectáculo dio al público lo que prometió, una experiencia intima, con un sonido más analógico con el de un unplugged, Calamaro da una primera vez a una ciudad como Bucaramanga como sólo él lo puede hacer, con una experiencia que todos los asistentes llevarán consigo desde ese momento hasta la próxima oportunidad de volverlo a escuchar.

 

Andrés Calamaro concierto licencia para cantar

 

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📩 Contactar con el autor: juanalmeyda96 [at] gmail [dot] com

🖼 Ilustraciones artículo: (Portada) Andrés Calamaro aplauso, By jonzeta (P9221633_-10) [CC BY 2.0], via Wikimedia Commons | (En el texto, desde inicio) Los Rodríguez, By Meryvudu (Own work) [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons | Imagen de cartel del concierto, remitida por el autor del reportaje.

 

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