Introducción, selección, traducción,
notas y fotografías:
 Wilfredo Carrizales

 

Introducción

 

L

an Lan. Poetisa, ensayista y escritora de cuentos y teatro infantiles. Su verdadero nombre es Hu Lanlan. Nació en la ciudad portuaria de Yantai, provincia de Shandong (China oriental) en diciembre de 1967. Después se mudó con sus padres a la provincia de Henan (China septentrional). Publicó su primer poema titulado Viento en 1980. En 1982 no logró ingresar a la universidad y tuvo que trabajar en una fábrica como obrera. En 1983 se afilió a la Asociación de Escritores de China, en la seccional de la provincia de Henan. Comenzó a leer las obras de los poetas Bei Dao, Duo Duo, Gu Cheng, Han Dong, entre otros, pertenecientes al llamado movimiento de los «Poetas Oscuros» (Meng Long Shi Ren) surgido a fines de los años setenta del siglo XX. En 1984 se incorpora a la Facultad de Idioma Chino de la Universidad de Shenzhen (provincia meridional de Guangdong). En 1987 cambia de universidad y entra en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Zhengzhou (capital de la provincia de Henan). Al año siguiente se gradúa y comienza a trabajar en la Federación de Cultura de esa provincia. En 1990 se edita su libro Toda la vida con sonrisa en los labios. En 1993 se publica su colección de ensayos Cartas amorosas en el mundo y su libro de poemas Canciones de amor. En 1994 comienza a recopilar historias populares. En 1995 se publica su segundo libro de ensayos titulado Libro del goteo del agua. En 1996 ingresa a trabajar en el Instituto de Literatura de la provincia de Henan y ese mismo año obtiene el Premio de Poesía «Liu Li-an». El año siguiente se publica una antología preparada por ella y que lleva por título Vida Interior. Poetisas Chinas. En 1999 sale a la luz Hojas Errantes, su tercer libro de ensayos, y en 2001 La noche tiene una cara, el cuarto. En 2003 ve editados dos libros: el poemario Sueños, sueños y el volumen Cuentos infantiles de Lan Lan. En 2009, Poesía y Gente edita Poemas Escogidos de Lan Lan. Ella ha participado en festivales internacionales de poesía en su país, en Francia, en Venezuela, en Macao, en Grecia y en Argentina.

Lan Lan es una poetisa modesta, sin falsas poses. Lleva una vida de temor reverencial y conserva las cosas con calidez. Posee un especial sentimiento por el dolor ajeno y un alma colmada de amor por la existencia de este mundo. En su vida mantiene una aplomada observación de los hechos y circunstancias de su alrededor. Su conocimiento del firmamento y la tierra es diferente del de otras personas. Sus poemas primero surgen de su seno y después llegan a pertenecer para siempre a su propio cielo y territorio. Así, sus poemas llegan a ser sinceros, espaciosos, vitales. La pureza de Lan Lan, su diafanidad, su aflicción, son la tibieza secular del orbe. En esta época de veloces cambios y colmada de seducciones, ella suspira de pena, agradece los elogios y su inocencia casi infantil nos hace persistir en la no renuncia de esa cualidad. Además Lan Lan controla exteriorizarse, inquiere a fondo en los estados de ánimo, normales y anormales, del hombre y piensa con profundidad. Ha tenido la experiencia de la censura y la amenaza policiales. De todo lo mencionado, nos transmite unas ciertas realidades acerca del acontecer y del saber de los humanos.

 

Diez poemas escogidos

 

Noche viva

 

Increíblemente, increíblemente hermosa como antes…
Esta noche delante de los ojos. Noche que acumula hojas de jazmín
Un par de ojos ciegos y punzantes muy claramente la miran.

¡La hieren y la bendicen!

Una persona que ha sufrido penalidades es improbable que sea un dios.
Entre la gente no hay peldaños
Pero voy a olvidar todo esto.

Respiro esta noche viva. Así lentamente
Se desplazarán las palabras de la luz de la oscuridad.
Una vez más nacerá: concerniente a cualquier persona
                     Aquella aflojada ira.

Intento comprender: bajo un par de palmas de las manos desordenadas
Esa porción de la que mucho salen palabras por breve tiempo
El corazón de la persona separada no es tocado por ella.

¡Me inclino a llorar ruidosamente solo es porque el arma afilada
Produjo yelmo y armadura!

 

Desaparecer

 

Desaparecer.
Lejano en comparación con morir, cercano en comparación con abrazar.
Yo recibo herencia, tú, un premio:
                Quietud.

Tu otorgamiento, yo obedezco.
En medio de esta paz tendida uso
Momentos infinitos. Multitud de estrellas en el amplio espacio de la noche.

Tu cuerpo dorado está destellando, por doquier.
Tus labios dorados. ¡Dorados!
El trigal plantó su pasado paisaje primaveral bello
En el tejado de mi destino.

 

Recién casados

 

Me caso con un grupo de montañas, me caso
Con un viento desnudo.

Me caso con lo profundo del azul celeste de mares y océanos.

Me pongo caléndulas de junio del costado del camino
En medio de una frazada de luz lunar
                Caigo.

Vienes. Te casas con un pino.
Te casas por entero con el sonido de la marea de la playa.
Te casas con el tranquilo fluir nocturno de comienzos del verano.

Me abrazas estrechamente. Los lóbulos del pulmón abrazan estrechamente el aire.
Las nubes desde lo alto colocan el altar de los sacrificios
                Sobre tus labios.

 

Tiernas y suaves cenizas

 

Tiernas y suaves cenizas,
No hay quejas de pétalos marchitos…

El álamo blanco susurra silencioso
Un campesino que se estremece de frío apresura su carreta de mula
En un pequeño camino cabecea

¡Ah, me despido, sonrisa de pálidos labios
Par de ojos colmados de lágrimas!

Escarcha sobre una fina rama se lanza dentro del pozo seco
De las pajas de arroz para quemarse por completo. Por último un pedernal en medio del viento aún 
                                                                                                                                                                  (persevera
—Precisamente es él. ¡Hacia lo oscuro de aquellos rayos brillantes
Eternos que aman eternamente!

 

Yo soy otro asunto

 

Yo soy el fruto de mi flor.
Yo soy la escarcha y la nieve después de mi primavera y verano.
Yo soy la mujer vieja y débil y su completa belleza
             De la juventud de otrora.

Yo soy otro asunto.

Yo soy mi libro que ya he leído
Recostada contra la pared         el bolígrafo y el peine.
Soy los senos de la madre y los pequeños labios del recién nacido.
Soy las hojas podridas después de la tormenta
             —Oscuro lodo.

Lagartija

 

Ella no cree en nadie.
Tampoco es peor que otras cosas.

Cuando el peligro se acerca
Ella corta una porción de su cuerpo.

Ella se sorprende al olvidar
Que no hay dolor —la cola que una vez más
Brota larga y nueva de la humanidad.

 

Bendición

 

No hay separación, no hay aislamiento
Mi sombra va y viene en las paredes de tu entorno
Los suspiros retumban en la mesa y silla a tu costado

Mi rostro cae en tu vaso, tazón y palillos, en la pantalla de la computadora de cada día
Toda la vida nueva está vestida con piel de días pasados
Yo soy un dolor inmenso que cubre tu casa

Tú podrás ver mi cara sonriente, en la faz de otra mujer
¡Mis ojos te están mirando con aflicción
En la cuenca de sus ojos!

Cuando ella sonríe, suena mi voz
Al tocarse vuestras mejillas, chocan contra mis fríos labios
Esta historia que recién comenzó ya se vuelve vieja

¡Con la alegría que te he dado abrázala con fuerza! Entre ustedes
Yo conozco muy bien tu cuerpo, conozco la excitación de cada pequeña arruga
Bajo nuestras extremidades muy calientes, el colchón que yo cosí

Cada hilo de algodón pronuncia mi nombre con quedo llanto
Tú ves de frente mi rostro, el abdomen
Tus dos manos asen mis senos que son el gemido lastimero que quema y enrojece

Yo soy ella, una mujer más entre las incontables mujeres
La luz lunar de plata ilumina, desde la cortina de la ventana al borde de la almohada
En tus oídos resuena la alegría de mis canciones, no será para otra persona

Querido, tú sin duda pasarás esos sollozos
Todas las promesas ya están grabadas por el aire y por la tierra
Ellos nunca abandonarán a su propia hija adorada

Pero… en este momento, estos temibles versos viran

A través de los lacrimosos ojos confusos, aparece una sonrisa tierna y triste
Ella dice: ¡Ah, los enamorados!
—Les deseo alegría, les felicito por vuestra felicidad
Deseo que mi amor se cumpla finalmente en vuestro amor.

 

Nada

 

Nada, la canción que está en lo más grande

Cantan alegres los diez mil seres que vienen desde ella
¡Cuán luminoso asciende con lentitud el sol naciente!

Los niños extienden las manos y tocan las manzanas
Que cuelgan redondas y rojas sobre verdes árboles.

Además hay amor —labios tibios deseando labios
Dentro de las cenizas brillan llamas que queman un poco.

Ancianos de pelo cano que atravesaron la infancia
Armaron construcciones al lado del edén.
Sí, todo regresa a la nada
Y ella y los bellos sueños estarán igual por largo tiempo.

 

Comienzo del otoño (I)

 

Después del mediodía. Oscurece en torno.
Parece las luces de las lámparas que lánguidamente están delante del telón del teatro.
Por un rincón de la pared de pronto se desliza un viento
Y sopla a los peatones a la calle del otoño.

Las nubes halan sombras
Que despojan los aros de hierro de las coronillas de los jóvenes.

—Adiós, desierto campo
    Hombre que conduce al buey al terminar de labrar la tierra.
¡Separación para siempre! Juventud—
Matorral aún continúas tu arder en la expresión de los ojos.
Desde tus labios gotea miel igual que el sonido de las canciones
En medio del agua turbia del río poco a poco se calma.

Otoño esa lejanía cenicienta parece
     El tejado de un templo
Entre los sauces que se inclinan vislumbro
Un fantasma que tiembla en medio de los sucesos del pasado.

(I) Comienzo del Otoño (en chino: liqiu. Literalmente: «Establecerse el otoño») es uno de los veinticuatro periodos climáticos del año solar que empieza el 7, 8 o 9 de agosto.

 

Viento

 

El viento sopla algunas cosas desde el interior de su cuerpo.

Puente de madera. El rocío sobre las hojas de «lengua de gorrión» (II) lámpara de minero de la noche
Un brazo    Rostro    Además dentro de la cuenca de los ojos
Un bosque de estambres de dientes de león. (III)
Sopla dentro del desfiladero de su cuerpo.
Una casa vacía. Y el sonido del silencio que permanece en las paredes muchos años.

El viento sopla en sus entrañas    Horizonte del cónyuge.
El viento le ahueca un poquito.
Él se convierte en granos de arena    Un montón de polvo
    El viento hace que viva para siempre.

 

(II) Una variedad de té.
(III) Planta compuesta. Llamada también amargón.

 

Wilfredo Carrizales y Lan Lan

 

 

WILFREDO CARRIZALES. Escritor y sinólogo venezolano nacido en la ciudad de Cagua, Aragua, Venezuela. Entre otras obras, ha publicado los poemarios Ideogramas (Maracay, Venezuela, 1992) y Mudanzas, el hábito (Pekín, China, 2003), el libro de cuentos Calma final (Maracay, 1995), los libros de prosa poética Textos de las estaciones (Editorial Letralia, 2003) y Postales (Corporación Cultural Beijing Xingsuo, Pekín, 2004).
zalesw [at] yahoo [dot] com

 

Ilustraciones: Fotografías por Wilfredo Carrizales ©

Leer otros textos de este autor (en Almiar): Mezcolanzas profanas · Notas de un viaje en tren · Doce poemas escogidos · Apenas sería un atardecer con verja y zarcillos

 

poemas de Lan Lan

Más poemas en Margen Cero

 Revista Almiar • n.º 112septiembre-octubre de 2020 PmmCMARGEN CERO™

 

(79 lecturas, 1 vistas recientes)
Siguiente publicación
Y de repente… un sueño/ y soñó que era un…