poemas por
Jean Duggan

 

El sol matinal refleja en las mesas

y fácil se distingue entre

veraneantes y trabajadores.

¿Pero quiénes son los otros?

Con su café empalagoso,

y su fumar sin parar

y sus manos temblorosas.

 

Son los que buscan,

con miedo, agradecidos

con hijoputas ofreciendo sueldos cutres,

con cero seguridad

y una bofetada en la cara.

 

Es una trampa,

y competimos

para atraparnos en ella.

 

Pero como dijo una vez un sabio muy sabio,

«un curro no es na’ más que trabajo».

 

Un mal día

Cabrones, todos,

ni un ápice de compasión

entre ellos.

Desesperada, busco

un resquicio de ternura

en sus inexpresivos, vidriosos ojos,

hasta agotarme.

Me retiro a mi carcasa,

sólo para encontrar allí

el mismo espacio vacío

donde debe estar la humanidad.

Pero hoy es un mal día.

 

Palitos de queso y chile

Los compramos en uno de esos supermercados

que son tan malos que sólo

venden cosas que ningún otro sitio vende,

a precios bajísimos,

y pagas luego,

con tu salud.

Mientras sea luego…

 

Y mi madre se sentó

y probó uno

y rara vez he visto tal expresión

de absoluta indignación en una cara.

Y de esa fantástica imagen

salieron las palabras más perfectas y ultrajadas,

«Estos son la ocurrencia de un puto loco».

 

Resbalones temporales y alteridad

Residiendo,

en un lugar, sí,

pero en el pasado también,

residiendo en él, obcecándose en él,

luego resbalando hacia el futuro,

corriendo por allí un rato

frenético,

intentando domar lo indomable,

controlar lo incontrolable del

pasado, del futuro,

escondiéndose de alguna forma

en un saco mental y emocional

sin fondo,

arrancado del presente

en la medida de lo posible,

y luego sabiendo eso

e intentando agarrar

la arquitectura de ello

para ver si somos enteros en el momento

o solamente por comparación,

contra una alteridad

que llevamos dentro.

 

Las profundidades de la noche

Vamos a liarla,

ver hacia dónde nos lleva la noche,

como si alguna vez nos llevara a algún sitio agradable.

Cuando empiezas así no puede,

sólo puede bajarte por un deprimente agujero

del cuál pasarás días

intentando escurrirte,

y estará toda metida en tu frágil cabeza

en vagos y preocupantes fragmentos,

y estará por toda tu piel,

y será ya miércoles cuando

te sientes como media persona

y el jueves puedes empezar de nuevo.

 

Vamos a liarla,

vamos a seguir la noche,

vamos a viajar con Celine

dentro de las grietas más tristes,

pero con la poderosa ilusión

de que es de alguna forma glamoroso,

que es libertad,

la libertad de decir a la mierda,

la libertad de decir

soy antivida,

soy antitodo y toda cosa

que no quiera caerse catastróficamente

conmigo en la noche.

 

Soy antitodo lo bueno y bonito

y porque soy joven

puedo creer que tengo razón,

que todo es un chiste,

que los únicos que nos enteramos

somos los que nos

autodestruimos en las profundidades de la noche.

Y esos días que temblamos

y desconfiamos de nuestra propia sombra,

decimos a la mierda otra vez.

Lo único que importa es la noche,

las oscuras profundidades de la noche.

 

 separador poemas Jean Duggan


Jean Duggan.
Es irlandesa y lleva desde 2009 en España. Traductora autónoma, está preparando una colección bilingüe de sus poemas. De momento, ha publicado solamente en inglés.

 

📩 Contactar con la autora: jeanmaryduggan [at] gmail.com

Web: https://jeanduggan.wordpress.com/

 

📸 Ilustración poemas: fotografía por Pedro M. Martínez ©

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Revista Almiarn.º 96 / enero-febrero de 2018MARGEN CERO™ – Aviso legal

 

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