Del niño que no lo es
poemas por Antonio Alfeca
No lleva en la mirada
un lustro de aromas
ni roza con auroras ni con brezos.
A veces le componen sus propias odas, sus épicos cantos,
lo visten de limpio y le cambian un sueño
por una papilla de arroz.
Otras se lo ve meditando cómo robar a la muerte su juventud
y bebe ávidamente sangre con acíbar
y exprime sesos de renacuajo
y estrangula las enormes semillas de la mostaza.
Pero las más contemplo tras los visillos
su expresión de girasol apóstata que mide el tiempo
con su propia savia, pues ya no hay día
a la vista de todos: la verdad sólo
merece latir, como las buhardillas;
sólo se limita a sorprendernos con disparos de orquídea,
con civilizadas balas, con caricias de desecho,
con fragor de pies y manos, con besos de ginebra,
con traviesas puñaladas, y con un cuenco
repleto de las promesas
que hacen del niño un sabio.
Top model
She’s a model and she’s looking
good
KRAFTWERK
Por favor, sonría al
objetivo.
Por favor, unas palabras con el sentido justo,
ni un ápice más.
Sea natural, muévase con la elegancia propia
de su escuela de pasarela; y
por favor, no se le ocurra mudar
esa radiante sonrisa
Dental White.
Mire aquí, a mi dedo índice; eso es,
perfecta.
Un bocado más sería un pecado,
una falta de respeto a sus admiradores,
el final de ese camino de la gloria
a todo color.
Tiene Vd. tanta luz propia, que en nada
puede comparársele la del sol:
Vd. es puro vatio, eléctrica, cegadora,
fulminante.
No debe privarnos de su brillo: viva su vida,
enamórese cuantas veces crea
de vips, artistas y magnates;
compre cuantas posesiones
desee en el ancho mundo.
Somos pozos sin agua,
queremos saber de Vd.,
no hacemos más que idolatrarla.
Tanto es nuestro fervor, que hemos
fabricado juguetes a su imagen y semejanza.
La infancia debe tener valores; ¡qué mejor
escalinata hacia su olimpo!
(Ah, tengo que confesarle,
sin que esto salga de aquí,
que a veces Vd. me parece
tan eterna e inmarcesible
como una de sus muñecas).
Sólo algo no entiendo de Vd.:
su mueca de vainilla seca
o de compañón cortado
cuando mueren los estíos
con un tajo del otoño.
________________
ANTONIO
ALFECA
(pseudónimo
literario de Antonio A. Rodríguez) nace en Linares (Jaén, España)
en 1968. Allí difunde algunos de sus primeros poemas a través del Diario
Jaén y de la hoy desaparecida Radio Linares EAJ 37. Licenciado
en Filología Clásica por la Universidad de Sevilla (1991), ha colaborado
en diversas revistas literarias (Esmeralda, Tempestas, Le Due Sicilie,
El Celador, El Crepúsculo de las Bacantes, Minos). Ha sido participante
y organizador de recitales poéticos en varios lugares de Sevilla, de los
que cabe destacar los realizados en la Delegación Territorial en Andalucía
de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos) entre el 2000 y el 2002,
ambos años inclusive. Aun con una considerable producción poética sólo
ha publicado dos de sus obras: Poemas para nunca (Sevilla, Ediciones
Jamais, 1999, dentro del volumen Nuevos Autores de la Poesía Española
/ 2), y Definitiva nube (Sevilla, Padilla Libros & Editores,
2001). Fue colaborador directo del portal Web Poética (www.webpoetica.com)
y director del programa de radio En sentido amplio, emitido durante
el 2001 dentro del citado portal de Internet (webpoetica.com/antonio.htm).
Forma parte
de la tertulia del programa De la Giralda al mundo
y es conductor del programa La tarde es
bruja, ambos en Radio Giralda
de Sevilla (88.5 FM). Actualmente es el coordinador y realizador de
Mar de Poesías.
ⓘ
Ilustración poemas:
1914. Дети-беженцы,
Yehuda Pen [Public domain], via Wikimedia Commons.
Archivo histórico de Margen Cero. Poemas publicados en Revista Almiar, n.º 10 (27 abril / 28 junio de 2003); selección de poemas a cargo de Antonio Alfeca. Página reeditada en julio de 2021.
