Novela de Naiara Sánchez
Entrevista a la autora por Germán Vega

💬 «Soy romántica, pero en mis novelas
tiene que haber un cadáver»

 

N

aiara Sánchez Inda (Pamplona, 1983) es diplomada en Magisterio de Lengua Extranjera y licenciada en Psicopedagogía. Actualmente ejerce como profesional de la enseñanza en el IES «Tierra Estella».

Autora de Auzolan (2014), Un viaje inesperado (2015), Memorias de un toro (2016), Abducido (2019) o Misión: salvar el planeta (2020), gran parte de la bibliografía de Naiara se caracteriza por estar dirigida a un público infantil y juvenil. Sin embargo, tanto con La Agencia, asesinatos en la merindad (2020) (escrita junto al polifacético Christophe Caro Alcalde) como con El secreto de María (2021), su última novela recientemente publicada por la editorial granadina SG, la escritora se adentra en la narrativa de suspense y misterio amparada en tramas policiales que apuntan a un público adulto.

Naiara Sánchez cuenta con numerosos premios literarios repartidos entre diferentes géneros: cuatro en relato corto, dos en Berriozar (1999 y 2000), uno en San Sebastián (2000) y el Olivo de Plata de Arróniz (2015); un premio de poesía en euskera de la Universidad de Navarra (2012) y otro Primer Premio de Cuento Infantil (Adelprise Vitoria-Gasteiz, 2013). Asimismo, fue la ganadora del Concurso de Teatro Infantil de la Escuela Navarra de Teatro y Fundación CAN (2014) con la obra Auzolan, representada en dicha escuela y convertida después en novela.

La autora también ha participado en diversas antologías poéticas, como Muxugorri (2007), Hatsaren poesía (2009-2011) y en la revista Constantes vitales del Ateneo Navarro (2014-2016).

Puedes encontrarla en las redes sociales (Instagram: @naiarasanchez.escritora y Facebook: @naiarasanchez83),en su blog https://naiarasanchez83.blogspot.com/, en su página web www.naiarasanchez.com y en su canal de YouTube, https://www.youtube.com/user/NAIARASANCHZ.

Naiara Sánchez Inda

GV: De profesión, docente, ¿ves inquietud entre los más jóvenes por el hábito de leer o se percibe una inclinación hacia métodos más inmediatos de vivir historias como las plataformas de pago o Internet?

NS: Según mi experiencia, creo que hay una inclinación por la inmediatez entre los más jóvenes, pero en todos los sentidos. Incluso cuando realizan un examen, los chicos ya quieren tenerlo corregido enseguida. Hay también una inclinación hacia el mínimo esfuerzo, hacia lo fácil. Una vez, impartiendo una clase relacionada con el ámbito lingüístico-social, le pregunté a los alumnos si tenían hábito de lectura. Uno de ellos me dijo que él leía wasaps (Naiara no puede evitar reírse al recordar la anécdota, aunque el trasfondo sea desalentador). Y el mismo alumno, al ver mi reacción de asombro, añadió: «pero también los largos, ¿eh?». Eso nos da una muestra del estado de las cosas.

GV: En contraste con esto que dices, tu afición por los libros comenzó a muy temprana edad. Cuentas que te encantaba entrar en la biblioteca y te costaba salir de ella con solo tres libros bajo el brazo. Empiezas a escribir una serie de relatos cortos con apenas quince años. ¿Cómo eran aquellas primeras líneas de una incipiente escritora con ese apetito voraz por las historias?

NS: Eran muy personales, muy íntimas. Solía escribir lo que me gustaría que me pasara. De hecho, empecé escribiendo un diario. Yo era la chica rara del cole a la que le gustaban los libros y cosas así. Me inventé una amiga imaginaria que se interesaba por mi vida y a la que le inventé la suya propia. Así nació mi afición por crear historias.

GV: En esa época, siendo adolescente, devoraste la colección de novelas de Agatha Christie y Mary Higgins Clark de la biblioteca de tu pueblo, y admites que siempre tuviste claro que de mayor escribirías novelas de misterio. ¿Qué sensación tienes ahora que lo has conseguido?

NS: Me siento muy bien. Hace años, lo veía lejano, no me veía capaz de alcanzar el nivel que se requiere para escribir una novela. Ahora me siento muy satisfecha y me pregunto cuál será el nuevo reto, porque siempre tengo interés por abordar algo nuevo, por cambiar, por aventurarme en algo distinto.

GV: Te confiesas indecisa. Puedes estar con una idea en la cabeza durante mucho tiempo antes de plasmarla en el papel. ¿Te ha ayudado la experiencia adquirida a definir antes esas ideas y convertirlas en novela?

NS: Sí, absolutamente. Porque antes no planificaba nada. Al principio, era más una escritora de brújula y muchas veces me perdía en el proceso. Ahora planifico todo y disfruto más. Escribir me relaja.

GV: Sin embargo, sigues dándole muchas vueltas al manuscrito hasta decidir que está realmente acabado. Hiciste al menos ocho o nueve versiones de El secreto de María. ¿Dirías que ese gesto denota inseguridad o tal vez un afán de perfeccionismo extremo?

NS: Quizás ambas cosas. Tengo prohibido a mis amigas mencionar la palabra «perfecto». Soy muy perfeccionista, pero también algo insegura. Tal vez necesito un refuerzo positivo constante, que alguien me diga que lo estoy haciendo bien. No sé si es una cuestión de autoestima, pero ya has mencionado mi indecisión; a veces pienso que deseo llegar un poco más lejos, crecer un poco más, y otras me conformo con quedarme como estoy. Yo soy así (concluye, encogiéndose de hombros).

GV: Te gusta que las novelas dejen un recuerdo bonito y que hagan pensar. ¿Crees que has conseguido eso con tus obras?

NS: Yo creo que sí. Los lectores me comentan que se emocionan con mis novelas. Si he logrado tocar sus corazones, significa que lo he conseguido. Cuando leo un libro, me gusta recordarlo por lo que me ha hecho sentir. Intento que mis novelas causen el mismo efecto en los demás.

GV: Ya adelantamos que eres muy metódica, planificas mucho y tienes hasta el tiempo definido para ponerte a escribir. ¿No hay ocasiones en las que, aunque te pongas a ello, no eres capaz de escribir nada?

NS: Bueno, a veces no escribo lo que me gustaría. Si no puedo escribir, hago cualquier otra cosa relacionada con ello: corrijo, sigo planificando… No puedo permitirme el lujo de parar, de no hacer nada porque no se me ocurran ideas, porque cuento con un tiempo limitado: trabajo, tengo dos hijos pequeños… En ese caso, invierto el tiempo en otras cosas.

GV: Leíste teatro para aprender a escribir ese género y pasaste de vender las entradas en el teatro de tu pueblo y acoger a los actores y las actrices a ganar un premio como escritora con Auzolan, obra que fue representada en la Escuela Navarra de Teatro, y escribiste, además, otras muchas obras. Has procurado formarte como escritora realizando cursos como el de literatura infantil y juvenil que hiciste en la Escuela de Escritores de Madrid. ¿Qué importancia le das a la formación para llegar a ser un buen escritor?

NS (Naiara se queda en silencio. Parece pensar, y no sé si está sopesando lo que va a decirme o la manera en que va a hacerlo. Al final sonríe antes de afirmar): La formación ayuda, pero no lo es todo. Hay que leer mucho y escribir mucho. Y tienes que sentir pasión. La pasión es fundamental.

GV: ¿Y el talento?

NS: Yo creo que el escritor nace. Es verdad que con formación y constancia se puede llegar a escribir bien. Yo soy muy cabezona, y si me empeño en una cosa y me esfuerzo, termino haciéndola, pero no es lo mismo. Como decía antes, hay que tener pasión. La pasión y el talento van de la mano en esto.

GV: Has publicado con editorial tradicional y has autopublicado. Sin embargo, te consideras un espíritu libre y te ha ido muy bien autopublicando. ¿Por qué publicar con editorial tradicional? ¿Cuáles son las diferencias principales que aprecias entre la autoedición y la publicación por medio de una editorial tradicional desde tu propia experiencia?

NS: Quería probar un método diferente y, sobre todo, dejar de ser yo la que se ocupara de todo el proceso (maquetación, diseño de portada…). También es importante para mí la distribución en librerías. A muchas de las personas que querían leerme no les gustaba Amazon, no tenían cuenta o no querían comprar por Internet. El hecho de que puedan pedir mis novelas en la librería más cercana está muy bien. Por otro lado, pasar el filtro de una editorial es un voto de confianza para cualquier escritor, es un modo de reconocer tu valía y eso también es muy positivo y te sube la moral. Y, por último, la calidad final también es mejor en la editorial tradicional que en Amazon, donde las portadas se fabrican con un papel demasiado delgado. Esos detalles también cuentan.

GV: Repetiste la experiencia de escribir una novela a cuatro manos que ya habías probado con Christophe Caro en La agencia, asesinatos en la merindad, esta vez con Marcelo Motta, un escritor argentino especializado en literatura de terror y que también ha publicado su novela, 26 cuentos oscuros, con la editorial SG. ¿Qué deparó esa colaboración? ¿Puedes resaltar aspectos diferenciadores entre una y otra colaboración?

NS: Cuando escribí con Christophe yo tenía mucha menos experiencia, me dejaba llevar e intentaba aprender. Tenía más presión por la necesidad de hacer las cosas bien y también por la inseguridad. Cuando trabajé con Marcelo, ambos estábamos al mismo nivel y fue divertido. Es verdad que siempre hay que ceder un poco y llegar a un punto de entendimiento, un punto intermedio, pero ha sido un placer. No ha habido competitividad entre nosotros, sino camaradería. Somos socios (Naiara sonríe complacida).

GV: Hablemos de El secreto de María: misterio, historia, romanticismo, trama policial… Hay de todo en esta novela. ¿Querías combinar estos elementos o se fueron sumando a medida que desarrollabas la trama?

NS: Quería combinarlos. Cuando llegué a Arróniz, me enamoré inmediatamente de Montejurra. Me llegó información sobre la montaña y el carlismo y en una exposición sobre el tema quedé encantada y me propuse incluirlo en la novela. Por otro lado, yo soy una persona romántica, aunque necesito un cadáver en mis novelas (risas), pero también amor.

GV: ¿Cómo se convierte Sucedió en Montejurra en El secreto de María?

NS: Sucedió en Montejurra era el título inicial y a mí me gustaba mucho. Pero mi profesor de escritura creativa, Ray Bolívar, me insinuó que el título corría el riesgo de no ser conocido fuera de aquí. A mí, el título es algo que, si no lo tengo claro desde el principio, me cuesta mucho, me agobia pensar en él, pero estoy contenta con el cambio. Creo que El secreto de María es el título ideal, porque María tiene mucha fuerza en la novela y al final es una parte muy importante de la historia.

GV: ¿Tiene continuidad Irati, nuestra intrépida protagonista, en otras novelas? ¿Hay trilogía de Montejurra a la vista?

NS: Sí; de hecho, se llama así: «Trilogía de Montejurra». Estoy trabajando en la segunda parte que trata el tema de la venganza. Irati da para mucho. Ya veremos.

GV: Pamplona, Urbasa, Estella, Arróniz, Montejurra y numerosos pueblos de Navarra. Quien lea El secreto de María puede hacerse una idea de la belleza de algunos parajes y de la idiosincrasia de la gente del norte de España, así como de dulces típicos como la sobadilla y algunos lugares emblemáticos como Pastas Molinero. ¿Crees que puede tener tirón entre la gente de Navarra y alrededores ese tipo de referencias?

NS: Yo creo que sí. De hecho, lo tiene. En el pueblo lo recomiendan para «sopicones» (como llaman a los lugareños) y descendientes. La gente local lo está leyendo. Recientemente me enteré de que el libro está en la biblioteca del Museo del carlismo. ¡Imagínate! Es como un círculo que se cierra: yo quedo maravillada por la historia, la incluyo en la novela y el libro termina formando parte de la propia historia. Es muy gratificante.

GV: Hay escenas de amor con mucha fuerza y escenas eróticas muy sutiles. ¿Te sentiste cómoda escribiendo los pasajes románticos? ¿Probarías a  escribir novela romántica pura?

NS: Sí, me sentí cómoda. Ya te he dicho que soy una romántica, lo que pasa es que soy una romántica comedida (ambos reímos ante esa afirmación). Además, tengo en mente escribir algo romántico. Sería como darle la vuelta a la tortilla y crear una historia romántica con algo de misterio… y tal vez algún cadáver (más risas).

GV: Son muchas las mujeres que pueden verse reflejadas en María en una época en la que los derechos de la mujer en la sociedad española dejaban mucho que desear. Si comparamos las vidas de María e Irati vemos claramente la progresión. ¿Crees que aún queda camino por recorrer en ese sentido?

NS (Naiara guarda silencio y me mira fijamente. La sonrisa ha desaparecido de su rostro): ¡Uf! Estamos en la línea de salida. Ojalá pudiera decir otra cosa. Creo que se han hecho grandes cosas, pero aún tenemos mucho camino que recorrer. El problema es que es muy difícil cambiar la conducta de la gente. Al final, imitamos lo que vemos, lo que aprendemos en casa, y nuestros hijos también. No digo que no se haya avanzado, pero es difícil.

GV: ¿Qué puede esperar el lector entre las páginas de la novela?

NS: Bueno, básicamente lo que has enumerado al principio: misterio, amor, trama policial… La novela engancha. Mucha gente me ha comentado que no puede parar de leer y tengo miedo de estar creando insomnio entre los lectores (ahora Naiara vuelve a sonreír abiertamente). Una vecina me envió un mensaje a las dos de la mañana para decirme que se había quedado hasta esa hora para terminar el libro, y una compañera lo hizo a las cuatro. Creo que la fórmula funciona, porque la gente no puede dejar de leer y eso es muy importante. Además, es una novela apta para todos los públicos y para los amantes de todos los géneros, porque tiene un poco de todo.

GV: Para terminar: un proyecto futuro y un deseo para lo que queda de año.

NS: Un deseo: si no puedo pedir la paz mundial, que acabe esta pandemia que ha hecho tanto daño. En cuanto a los proyectos, hay varios: como te dije, estoy con la segunda parte de la Trilogía de Montejurra, con esa novela romántica de la que hablábamos antes, y un proyecto con el escritor Jesús Sánchez Rodríguez para escribir una novela de vampiros. Por último, está la novela que he escrito con Marcelo y de la que esperamos el feedback de los lectores cero antes de enviarla a la editorial SG para su valoración.

 

Cuando la entrevista acaba, Naiara y yo nos quedamos charlando un poco más. Hablamos de proyectos, de sensaciones, del día a día. Nos alimentamos mutuamente de la historia de vida del otro, riéndonos con la posibilidad de que escondida en nuestra conversación pueda estar la idea para una próxima novela. Nunca se sabe.

 


 

El secreto de María

📖 El secreto de María
Editorial SG (2021) • I.S.B.N.: 978-84-18519-22-2 • Ilustraciones artículo: Portadas del libro y fotografía, con autorización para su uso y publicación en esta reseña; derechos reservados por sus autores.

🌐 Más información:
https://www.editorialsg.com/producto/el-secreto-de-maria/

 

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Revista Almiar · n.º 117 / julio-agosto de 2021 · 🛠 PmmC · MARGEN CERO™

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