Entrevista a la poeta
María Ángeles Álvarez

 

A

caba de publicarse el  nuevo poemario de la abulense María Ángeles Álvarez, Las hierbas de los regatos están blancas. Crónica poética de un agosto en llamas (editorial Cuadernos del Laberinto. Madrid, 2020) un libro de ilustraciones y versos en donde el universo y la espiritualidad son los ases en la manga con los que esta escritora abulense nos vuelve a deslumbrar. Para María Ángeles Álvarez (Ávila, 1964)  el arte primogénito se halla en la naturaleza, y a ella recurre cada día en su oficio de virtuosa floral; pero además reconoce entusiasmada su agradecimiento a la obra literaria de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila. No obstante María Ángeles Álvarez dirige desde 2018 la Casa de la Poesía de la Universidad de la Mística de Ávila.

Hemos tenido la oportunidad de charlar con la autora sobre este nuevo libro y conocer de primera mano lo que se encierra en Las hierbas de los regatos están blancas.

 

Los lectores ya pueden encontrar en las librerías Las hierbas de los regatos están blancas. Crónica poética de un agosto en llamas, ¿qué se esconde bajo este título tan sugerente?

—Como el titulo indica es una crónica de un verano en un lugar al sur de la Sierra de Gredos, al lado de una garganta, viviendo en familia, escrito en forma de poesía. El calor, el fuego, la llama sirven de imágenes de la propia vida, del amor, los problemas, el desasosiego y la paz. Es un libro de treinta y tres poesías que tienen además una imagen gráfica potente y definida en cada una de las acuarelas que completan y explican el sentido de cada poema.

Es una crónica de lo contemplado, de lo vivido en calma y silencio, de la naturaleza como regalo, cada hierba que se dobla, los helechos de la garganta, los perros corriendo, las plantas, la costura…

Con la mochila llena de los libros que siempre me acompañan y que marcan también la escritura, como La Llama de amor viva de San Juan de la Cruz, y con otros grandes poetas Hölderlin, Wordworth, Rilke, Eliot, Tranströmer, Herbert, Huidobro entre otros. Estas citas son como pequeñas ventanitas que se abren en la lectura y amplían la profundidad de la mirada.

Comienzo con una preciosa cita de Walt Whitman, que siento me empuja a escribir este libro, y que dice pon en tus cantos, en primer término las imágenes. Siempre el conocimiento impreciso, siempre el crecimiento, la curvatura… Eso son los poemas de este libro, imágenes de la vida.

Desde que leí por primera vez a Whitman siento una profunda atracción por su poesía y me empuja a escribir sobre la vida y a hablar de la experiencia de cada momento como un mundo lleno de sentido, un universo por explorar y compartir.

Usted misma define este libro como un «flechazo» por la poesía de San Juan de la Cruz. ¿Qué tiene su poesía que sigue viva tras cinco siglos.

—San Juan es maestro de los caminos interiores, y por tanto su palabra está llena de vigencia cuando nos adentramos en nuestro propio ser. Cuando vas leyendo sus textos llegas a conmoverte profundamente, por su visión del hombre como un ser dotado de una belleza incomparable, dueño de su voluntad, libertad, amor y cargado de trascendencia. La historia de amor que el Amado emprende con cada ser que abre las puertas de su alma y se deja abrasar por su mirada y su amor.

Juan es un santo, un místico, un poeta, pero debajo de todo esto encontramos un hombre sensible, caminante, profundamente contemplativo, unido a la naturaleza a donde se perdía siempre que podía, a orar en el lugar donde está lo sagrado de la existencia, la naturaleza intima del alma de cada ser.

Ávila, Gredos, la naturaleza, la familia, la espiritualidad son constantes en su literatura ¿puede decirse que son la esencia de su vida y proceso creativo?

—La vida sencilla en la naturaleza, en familia, rodeados de árboles, paseando, bañándonos en las charcas, recogiendo tomates, estando juntos. Es el mejor lugar para adentrarse en lo hondo del alma y emprender la aventura más importante de la vida. Un momento lleno de paz, silencio y amor que nos va transformando en un proceso que como nos explica San Juan está lleno de esperanza y dolor porque salimos de todo siendo hombres y mujeres nuevos, cambiando nuestra piel que se va quemando.

Cuando estás en la naturaleza y comienzas a sentirte parte de ella, una parte pequeña y sencilla, comienza el deseo de comunicar todo lo que ves, sientes y percibes, porque comienzas a vivir otra vida mudando tu piel como una chicharra en verano, sin poder contener tus palabras, tu canción, dando vida a los poemas que comienzan a escribirse.

Además el libro viene ilustrado con sus propias acuarelas que logran un concepto de libro muy expresivo, como una suerte de fogonazos que evidencian la naturaleza de los poemas. ¿Cómo fue el proceso de creación del libro con tantos elementos?

—Siempre que escribo poesía, las palabras, los versos, el ritmo de cada poema va acompañado de una imagen definida. Siempre tengo junto a mi cuaderno una caja de acuarelas.

También en este proceso aparece la música, a la vez toco la citara salterio y voy interpretando, improvisando, dando cuerpo a los poemas y los dibujos. Así, palabra, dibujo y música están siempre juntos en mi escritura.

Cada proceso creativo es distinto, en este trabajo, cuando me puse a escribir en el campo, ya tenía muy definido lo que quería decir y cómo tenía que decirlo. Creo que tiene que ver con que lo que recojo en poemas y dibujos es algo real, es mi propia experiencia y por tanto sentía que era así y que así tenía que contarlo. Me sentía como un escriba de la Antigüedad, dando fe en palabras y dibujos de lo contemplado y vivido.

Llama la atención el cuidado y esmero de la edición. Ya es su segundo título con Cuadernos del Laberinto, que dirige otra abulense, Alicia Arés.

—Estoy muy agradecida a Alicia Arés por su trabajo con esta edición, ha quedado un ejemplar muy depurado y elegante.  Y no era nada fácil poder aunar los dibujos y los poemas y sobre todo mantener la imagen que tengo de toda la obra en su conjunto, tal y como está en mi cuaderno y como quiero que quede en papel.

La sintonía con Alicia es total y eso hace que sea muy fácil trabajar con ella y admiro mucho su trabajo y su editorial tan especial: La Editorial Cuadernos del Laberinto.

 

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Dos poemas de Las hierbas de los regatos están blancas

 

EL  AMOR

En este espacio

entre nosotros

vive el amor.

 

Siento

cómo tus manos suben

con prisa,

una cremallera

honda y rasgada.

 

Y va invadiendo

mi agua,

mientras bebo

como una cierva sedienta

en el río de tus ojos

cuando me miras.

 

Entre lianas de hojas

los dedos vuelan

sobre la penumbra

entre los dos.

 

Un espacio que a veces

se llena de ausencias.

El abismo acampa entonces

y voy buscándote

como un pastor a su rebaño,

en la huella

del sol.

 

Este espacio

se viste de flores que se abren

rasgando sus ramas

en ti.

 

LAS LAJAS DE GRANITO

Las lajas de granito

se clavan

como uñas salvajes.

La mañana está clara, Juan.

Ves cómo las nubes

juegan a descolgarse

hincando su humo,

balbuceando palabras,

descomponiendo

la

paz.

 


 

María Ángeles Álvarez

María Ángeles Álvarez (Ávila, 1964). Poeta, escritora, artista floral y acuarelista. Prehistoriadora y arqueóloga por la Universidad de Salamanca. Destacan sus trabajos en Ávila con el descubrimiento del dolmen del Prado de las Cruces de Bernuy Salinero.

Florista de dilatada experiencia, entiende el trabajo con las flores y los elementos naturales como una forma de expresión natural, diseñando, expresando ideas y sentimientos a través de las plantas, las flores, las ramas, los musgos. Así queda recogido en sus dos libros 31 meditaciones con flores sobre los textos de Teresa de Jesús (2012) y Un castillo lleno de flores  (2015) basado en Las Moradas (o El Castillo Interior), de Santa Teresa de Jesús.

Utiliza e integra las distintas artes y disciplinas, poesía, música, dibujo, imagen, diseño floral, como parte de un todo expresivo, dando una dimensión especial a las palabras.

Articulista y colaboradora de distintos medios de comunicación. Desde 2018 dirige la Casa de la Poesía Juan de la Cruz de la Universidad de la Mística, CITeS de Ávila.

Es autora del poemario Y el aire al soplar (2019).

🔗 https://mariaangelesalvarez.es

 

Las hierbas de los regatos están blancas (Tapa)

📖 Las hierbas de los regatos están blancas
Colección Anaquel de Poesía, n.º 104 (Cuadernos del Laberinto, 2020) • I.S.B.N.: 978-84-122076-2-0 • 116 págs. • Ilustraciones artículo: Portada del libro y fotografía, con autorización para su uso y publicación en esta reseña; © de sus autores.

🌐 Más información:
cuadernosdelaberinto.com/Poesia/maria_angeles_alvarez_las_hierbas_regatos_blancas.htmll

 

Índice reseñas Las hierbas de los regatos

Reseñas en Margen Cero

Revista Almiar · n.º 113 / noviembre-diciembre de 2020 · 🛠 PmmC · MARGEN CERO™

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