por
David Cueto González

 

En un mundo perfecto llegará el día en que nacerá un excluido.

La belleza se revela al averiguar qué gotas de lluvia son estribillo.

La venganza es un modo confuso de renacer.

El vacío es un pozo constante de provocación.

Cualquier revolucionario esconderá su alivio cuando descubra que nada podrá cambiar.

La vida no gira, somos nosotros los que giramos en busca de su quietud.

Las leyes sirven de astrolabio a nuestras debilidades.

Las desgracias se asombran cuando el olvido las invade.

Hay normas que dañan con su protección y hay normas que protegen con su daño.

La libertad sueña hacia el pasado con el arrepentimiento.

La belleza del silencio también es fruto de la cobardía.

Sólo perdemos aquello por lo que hemos luchado. Lo demás se nos va.

La estupidez es un resto del paraíso.

La complejidad de la existencia percibe la sencillez mediante la tristeza.

Rezar es pasar a la acción de la imposibilidad.

La primera intención de una gran idea es dejarnos huérfanos.

Hay sinceridad en la nostalgia cuando hace anhelar las asperezas vividas.

Los buenos sentimientos son buenos por falta de pruebas.

Las ideologías son ideas que unen en su soledad.

El destino se desgracia en la realidad.

Ninguna profecía presagió a la razón.

Además de la buena y la mala suerte, hay una suerte neutra que llena las vidas de horas perdidas.

La historia es una cicatriz flexible.

Suele ser evidente lo que se pierde y suele ser confuso lo que se gana.

Todos los conflictos anhelan morirse para renacer.

Decir la verdad trae consigo su propio tiempo de duelo.

Lo primero que trae la paz es una reducción de nuestras posibilidades de ser alguien.

A la tristeza no la alivia la alegría, sino la confusión.

Con los enemigos hay que actuar cómo si no los comprendiéramos.

Toda desobediencia va camino de crear sus propios súbditos.

La obediencia es una pasión adulta.

La felicidad está en los pasos y la infelicidad está en las huellas.

Con lo políticamente correcto nos sumergimos en las aventuras de la tristeza.

Nuestro destino anhela una bofetada de nuestra mano.

Las injusticias nos llenan las biografías de mediocridad.

Nuestras fortalezas son sumisas a nuestras dominantes debilidades.

Hay muchas formas de encontrarnos y sólo una de descubrirnos.

Más que aprender de nuestros errores, lo que hacemos es enseñar con ellos a los demás.

En lo más privado de uno, hay un hombre público.

Uno puede llegar a ser auténtico a costa de volver inauténticos a los demás.

Cuando la realidad nos golpea, se ordena el curso de nuestras narraciones.

Más que el amor, es el desprecio lo que nos cohesiona.

Hay un tipo de nostalgia inconfesable por todo aquello que la suerte no nos puso en el camino.

Tantas cosas le pedimos a la existencia que esta sólo alcanza a darnos fugacidad.

Una sola razón para morir enturbia todas las razones que hay para vivir.

La decepción fue la patria de la infancia.

La realidad nos sacraliza con su tacto profano.

El significado es el gran semental del mundo.

Todos los sentimientos llevan consigo el poder de acomplejar a la razón.

A diferencia de las creencias, la verdad no tiene estilo.

El amor llega a nosotros cómo el gran sustituto.

La confianza puede dejarnos desamparados pero la desconfianza siempre nos ofrece su refugio.

Se da la paradoja de que nuestras mejores virtudes pueden ser algo que no nos conviene poseer.

Todo lo que se olvida en un recuerdo se vuelve el resplandor que lo llena de viveza.

La eternidad es tiempo en busca de consuelo.

 


 

David Cueto González

David Cueto González. Es asturiano, pero vive en Madrid desde hace veintiún años. Cursó estudios de Cinematografía en la Rama del Guion en la escuela de cine TAI. Tras terminarlos, colaboró en la confección de un guion en una productora durante un año hasta que una persona del mundo literario que leyó sus aforismos le animó a escribir poesía. Ha publicado el poemario Las raíces de la ceguera (Editorial Devenir, 2020). Tiene dos libros de aforismos escritos, aún inéditos.

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📩 Contactar con el autor: cuetodav [at] gmail[dot]com

🖼️ Ilustración: Imagen por Isaac Nieto [en Pixabay].

Aforismos y reflexiones por David Cueto González

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