Marisa Aragón Willner


I – Los sueños

 

Amor, de pronto, la soledad tiene tu nombre
            Imagino que somos aves, águilas, gorriones
            golondrinas, alondras o jilgueros...
La envergadura de nuestras alas abiertas
surcando un celeste lago de lo eterno.
Y llevando en el vuelo, sobre el centro
Un vendaval de sueños.
            Cada uno carga / una mochila de silencios
            Como algodones / van escondidos ellos
Discretos y sublimes, los Sueños…
Sin concesión alguna y sin tregua
Nos mecen en ilusión y espera
En un yo fragmentado que suspira
su forma de fango iluminado
            Escarlata imprevisible, dulce fuego
            Su garganta, llama, calor, entrega
            Grita su pasión en dulce vino
            Y el sueño le regala luego
            la angustia de lo carnal y lo divino.

 

II – Desgarro personal

 

No soy yo, la unidad en mí es grito
Se escinde el corazón, soy dos mujeres
Una que canta y sueña,
otra que reflexiona y vive
              Entre las dos tejemos la trama y la urdimbre
              De este trocito de destino
              Al que apostamos un as de corazón.
No soy yo, la unidad es mi desgarro
Se escinde el cuerpo, soy dos mujeres
La que es piel, sensitiva y anhelante
La que es vísceras, visceral y palpitante
              Reposan bajo el mismo sol
              Juntas pintamos en los lienzos
              Los colores robados a Van Gogh
Temblamos cuando otras son fuertes
Ante la furia del avance del Amor.
              No soy yo, soy mi sombra, soy mi espejo
              Soy la plegaria que dejó su voz
              Soy el templo donde vibra el viento
              Cuando me miro no soy yo.

 

VIII – Soledad viajera

 

Y ahora mi Soledad
Como en concierto expande su dulzura,
              Angelical, se mueve en la noche
              Abre puertas frecuentes
              y se fuga…
 
Cabe mi Soledad en mi puño cerrado
Y escapa el aura dorada de su pelo
Diosa que viste
Su plenitud de mujer irreverente
Aroma a flores
Todas las flores para una dama sola
 
              Su piel se mezcla con las multitudes
              Pero retorna siempre a este refugio
              Y recupera del calor su lumbre
              Vencida buscas mi regazo.
              fiel costumbre...
¡Soledad,  viajera de la noche
segura que no habrá quiebre de lazos
Tú y yo sabemos que te aguarda
El tibio festín de mis abrazos!

 

(Poemas de la serie Estación Octubre)

 

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Marisa Aragón Willner es el seudónimo literario de una autora argentina. Ha publicado dos libros de poemas en su país: El Refugio del Poeta y Biografía de un deseo  (2002-2003), así como participado en numerosas antologías en Argentina y España (Centropoético – 5 antologías; Antología Poesía Hispano-americana XIV, XV y XVII, compiladas por Leo Zelada), y El Rastro de las Mariposas (Antología poetas hispanoamericanas mujeres) del citado compilador (2006-2007). Ha recibido el I premio de poesía Certamen Internacional Pablo Neruda IV (2003), el 2.º premio de poesía Mis Escritos (2006), el 4.º Premio de poesía Certamen Internacional José Martí 2002 y el 6.º Premio de poesía Certamen Internacional Pablo Neruda II (2001), entre otras distinciones.

sobre correo electrónico Contactar con la autora: MSANTILLANA [at] REPSOLYPF.COM

Ilustración poemas: Fotografía por Pedro M. Martínez ©

 

Sumario del n.º 2 de Mar de Poesías

 Poemas publicados en el n.º 33 (abril/mayo 2007) de la
Revista Almiar (Margen Cero™)

Biblioteca de poemas en Margen Cero

 

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