Poemas

 

Difícil la percepción del latido

del agua materna en las raíces,

cuando ya la boca adiós al pezón,

y la mala leche fluyendo

a raudales desde el exilio,

apagando los fuegos filiales.

 

Tarde ya cuando el mismo varón

reanudándose en el parentesco,

y tendido junto a un cuerpo joven

erguido en sus cúpulas fragantes,

de pronto el mismo aroma filial,

la misma ansiedad reconocida.

 

Desde ese instante volver, o, mejor,

insistir en la antigua tentativa,

acercando con furor los labios

a la vertiente de la identidad.

 

Interferencias, sin embargo,

de alguien parecido a tu fruición

libando en la fuente de la hoguera,

y el latido como ahogándose,

perdiendo en el rencor su intensidad.

 

Difícil, pues, la percepción,

cuando los cuerpos paralelos,

y ya el aroma disgregándose,

el agua materna interrumpida.

                                              

                                                      (Inédito)

 

bolitas05 Poemas UlisesAquellos días

 

Desde el interior de los años

que el tiempo arrolló, transcurriendo,

desde el interior del ser

adonde las cosas huyen

y esperan como fieras, agazapadas,

el momento del salto,

que se abra la ventana de brumas

donde la luz y la sombra forcejean,

 

desde lo incierto, entonces,

desde la realidad parecida al sueño,

o, mejor, desde los días

que tal vez no fueron,

desde aquello que fue y no existió,

aleteando con su voluntad enferma…

 

Es otoño otra vez, es cierto.

Se escucha por doquier

el rumor de la muerte caer de las ramas,

tocar a la puerta de los hospicios,

olfatear en las salas de urgencia

de los hospitales,

aproximarse a los sueños enfermos,

desdibujarse en la niebla su leve silueta.

 

Y sin embargo no es eso.

No es que las hojas, no es

que el cielo espolvoree su ceniza,

no es que adentro un violín

suene su sonido gris, su música mortuoria.

 

¿Es que nadie entiende?

¿Es que estoy solo

enredado en las hebras de un idioma muerto?

¿Es que aquellos días

que fueron y no fueron

van a la deriva entre la bruma y los sueños?

 

¿Desde dónde, entonces,

como si hubieran sido,

como si fueran efectivamente

recordados, con forma y movimiento,

con su inequívoco color desdibujado?

 

Tal vez no viví realmente entonces,

tal vez aquellos días me pertenecieron

sólo indirectamente, gastados,

como adentro del traje de un difunto

en el que habité las horas insuficientemente.

 

Ahora las cosas que fueron

quieren recordarme, llegan a mí,

abren su ocurrida existencia ante mis ojos,

me enseñan sus raídos contornos

que quiero reconocer (o no quiero),

y mi afán desfallece

tactando infructuosamente las siluetas.

 

Es otoño, es cierto, las hojas

se me pegan a la piel y gritan,

me caen al sueño donde naufragamos,

jalan de mí como si fuera una de ellas.

 

Y sin embargo no es eso:

a la deriva en el tiempo,

días llenos de fantasmales figuras,

días con sonidos huyendo, huyendo,

días donde dejé de ser, donde mi vida

cruzó ciega o durmió, llena de espanto.

 

                                   (De Canciones de otoño. 1993)

 

 

 

Clarividencialinea-bolitas02a Poemas Varsovia

 

Clarividencia cristal,

cristalina clarividencia

la poesía

envuelta en túnica talar,

huidiza en cadencias

de fugaz melodía.

 

Lámpara luminosidad,

lámpara luz esplendente

encendida

de misterio oracular,

fluyendo a torrentes

y apenas asida.

 

Toda su virtud llamear

de desnuda claridad

ofrecida,

y su vuelo parpadear

con alas celeridad

sólo sentidas.

 

Ráfaga luz incendiaria,

ráfaga lumbre de astros

adormecida

en el espejo del agua,

roto si la sed sus labios,

o apenas decirla.

 

Clarividencia cristal,

diáfano río sonando

la poesía,

y su veloz parpadear

en tu ansiedad un resabio

de melancolía.

 

                                   De Racimos (1998)

                                      (Inédito)

 

 

línea círculos separadora poemas Ulises

 

Ulises-VarsoviaUlises Varsovia: «Nací el 2 de julio de 1949 en Valparaíso, cuyo mar y sus tempestades marcaron definitiva-mente mi persona y mi poesía. Estudié varias asignaturas humanísticas, y trabajé en tres universidades, tanto en historia como en historia del arte, al mismo tiempo que escribía poesía. En 1985 salí a doctorarme a Alemania, y como mi mujer es suiza, pude trabajar y quedarme en San Gallen, ciudad en cuya universidad hago un par de lecciones. He publicado 28 títulos de poesía, cinco de ellos en Chile, y tres dedicados a Valparaíso, el último: Hermanía: La Hermandad de la Orilla, en Apostrophes de Santiago (www.apos.cl).
El libro más antiguo que he publicado es Jinetes Nocturnos, de 1974, pero tengo otros inéditos más antiguos. En 1972 publiqué un cuadernillo, Sueños de Amor, que circuló sólo entre amigos. Me han publicado más de 70 revistas de literatura de todo el mundo, en varios idiomas, y repetidas veces, y estoy en numerosas páginas web. En agosto del año 2006 salió a la luz en Sevilla, España, mi libro de poemas Anunciación. Ángeles y Espadas, publicado por la Asociación Cultural Myrtos. Esta misma entidad acaba de publicar mi Antología Esencial y Otros Poemas (1974-2005), que incluye dos poemas de cada poemario publicado, es decir, 52 poemas “esenciales”, y tres poemas de 12 libros inéditos, lo que hace un total de 88 poemas. Lo último mío aparecido es Vientos de Letras, también antológico, en colaboración con el poeta andaluz Alexis R., editado por Myrtos. De los 28 poemarios publicados, sobresalen Jinetes Nocturnos, de 1974/75, Tus náufragos, Chile, de 1993, Capitanía del Viento, de 1994, El Transeúnte de Barcelona, de 1997, Madre Oceánica, Valparaíso, de 1999, Megalítica, de 2000, Ebriedad, de 2003 y la Antología Esencial».

WEB del autor: http://ulisesvarsovia.tripod.com/ 

Más poemas de este autor (en Almiar):
Sagrado fuego
| Afrodita | Persigo tus huellas

 

Ilustración poemas: Fotografía por bentnielsen / Pixabay [CCO]

 

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Revista Almiarn.º 89 | noviembre-diciembre de 2016
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