poemas por
Luz de Paz

 

 

Lo hermoso de saltar al vacío
es que, de repente,
aprendes a volar.

 

Se alquila

 

A quien le pueda interesar:

Confortable ático en el centro de Madrid.

Se alquila por etapas

(sí, has leído bien, que alquilar por años se queda corto para todo lo vivido).

Se alquila amueblado y

con electrodomésticos.

Lo dejo todo atrás:

los muebles y la memoria.

Tiene dos habitaciones, salón,

cocina y baño.

Todo es de Ikea y lo he amortizado y customizado durante tres años

a base de sudor, lágrimas

y alguna que otra rabieta con la vida.

La cama del dormitorio principal

es de 1,40 x 2m y

está completamente nueva.

La renové no hace mucho en un arrebato de Feng Shui

para librarme del espectro de un amor maldito.

Se me aparecía por las noches.

Su cuerpo fosforecía con un resplandor fantasmal

en el margen izquierdo de la cama,

durmiendo desnudo

con la frágil fiereza

de un animal salvaje.

He de decir a mi favor que

casi lo conseguí,

aunque he de reconocer que el feng shui

no sirve para exorcizar espacios vitales

y, mucho menos,

camas de Ikea.

En el techo hay un par de manchas de humedad,

justo arriba del cabecero.

Te recomiendo encarecidamente

que las conserves:

están llenas de metáforas y

versos inconclusos

que fui atesorando en las noches de insomnio,

y que, en alguna ocasión,

han inspirado grandes momentos épicos

y alguno que otro,

breve pero intenso.

La ducha no tiene mucha presión

y la bañera es casi casi de Pin y Pon,

es cierto,

pero hacer tetris imposibles de piernas y besos

en ese dedal lleno de agua

es parte de su encanto.

La cocina es de gas y cuenta con todo lo necesario para una vida mileurista

(o que ambicione llegar a serlo):

Nevera, microondas, tostadora, cafetera…,

casi todo está sin usar,

excepto el horno.

Está lleno de proyectos de postres caseros inacabados o seudocrudos,

siete brownies que se me calcinaron

y tres intentos de vegetarianismo

que no llegaron a cuajar

(a la última va la vencida. Estoy segura).

Por último el salón,

que es mi lugar preferido,

está lleno de siestas en el sofá

que, por cierto, es sofá cama.

Y en las noches de verano

sopla una brisa que refresca toda la casa

y te hace añorar los cuerpos que ya no están

y trazar palabras en sus espaldas de niebla.

Es un apartamento pequeñín y coqueto

(parece hecho a mi medida)

pero si te sientes demasiado

justo de espacio

te diré que cuentas con una azotea inmensa

que da la vuelta a la casa,

al edificio

y a mis recuerdos.

La azotea es, sin duda,

la guinda inmobiliaria.

Está poblada de saludos al sol,

noches estrelladas,

botellas de vino, atardeceres

y mojitos con amigos;

y un viejo sofá

(que cubro con una lona)

para tumbarte las noches de agosto

(cuando la luna está completamente llena

y Madrid se ha quedado vacío)

y hacer el amor hasta que amanezca.

 

Es una oportunidad de oro,

te recomiendo que no te lo pienses mucho.

Ya hay varias personas interesadas.

Es una casa preciosa.

Perfecta para vivir etapas

y también para cerrarlas.

Quizá te preguntes por qué la dejo.

Es porque a mí se me ha quedado llena de pasado y

¿quién no desea dejar todo atrás

y empezar de cero?

 

 

Cambio de rumbo

 

Y me enamoré de la sencillez

de los pequeños gestos,

de la dulzura de una mirada,

de la caricia del sol

sobre las paredes de mi casa…

Y el amor se me reveló

hecho pura certeza

y supe que siempre estuvo en mí

a pesar de todas las coces,

a pesar de todos mis pesares.

Y amé hasta la última

piedra del camino,

y agradecí cada tropiezo,

y me maravillé con el milagro

de cada ser, de cada órgano,

de cada abrazo,…

Y de repente dejé de sentir tu pérdida

como un vacío, como un «adiós» lacerante y sordo.

Se fue apaciguando

como el llanto de un niño.

Y empecé a mullir el espacio

que llevó tu nombre,

a calentarlo, a acunarlo, a besarlo.

Lo lloré entero y lo dejé limpio

como el cielo tras la tormenta.

Lo acaricié con la ternura

de una madre,

porque el vacío que dejaste

no era tuyo,

sino profundamente mío:

Mía cada esquirla,

cada rasguño,

cada dentellada.

Por eso lo lavé con tanto mimo

y le puse ropa limpia

y le acosté en una cama

blanda y suave.

Y me cosí de nuevo las costuras

con hilos de brillantes colores

e hice de mi cuerpo

una bandera de alegría.

Y me lancé de nuevo al mundo

con las velas desplegadas,

con el fulgor del sol

en la mirada,

con la sonrisa clara,

con la frente despejada,

con el corazón limpio

como una gota de agua,

 

como quien se lanza

a los brazos del ser amado.

 

Acrobacias imposibles

 

Por las noches

dibujo tu perfecta silueta

al otro lado de mi almohada

y fantaseo imaginando

el triple salto mortal

con el que vencer

la insalvable distancia

de tu sonrisa a mi boca.

 

 

Mujer Blanca Soltera Busca

 

Puestos a soñar que tenga:

La sonrisa luminosa de Robert Redford en ese último plano

de El Mejor,

la sed de historia y aventuras de Harrison Ford en La Última Cruzada

(la mejor de todas y no admito discusión sobre esto),

la mirada, la elegancia y la pasión de Clark Gable como Rhett Butler (Oh, Rhett).

Del capitán Butler que lo tenga todo,

todo menos la ficción,

la indómita serenidad de Paul Newman en Dulce pájaro de juventud

y el sentido del humor de Jack Lemon en las comedias doradas de Billy Wilder

(especialmente en Irma La Douce.

Imposible no adorar la ternura de ese lord inglés

de chaleco y monóculo).

¡Ah! Y que comparta mi pasión por el cine.

 

Sí, ya sé que pido mucho pero,

bueno, nadie es perfecto.

 

El largo viaje

 

 

Nunca nadie le ha preguntado al gusano lo que se siente

al tejer las últimas hebras

de la cúpula de su capullo,

al sentir cómo su cuerpo

se expande,

se resquebraja…,

al saberse en ese punto de no retorno

en la penumbra dorada.

Al comprender que nada volverá a ser lo mismo,

que irremediablemente

ha llegado

el fin

y el principio.

Y abrazar todo el miedo,

la euforia,

la tristeza por lo perdido,

la esperanza por lo que vendrá,

todas las dudas,

la incredulidad,

la certeza de un nuevo camino,

el inmenso vértigo

de lo desconocido.

 

Nadie le ha preguntado

qué se siente

pero estoy segura de

que merece la pena.

 

 

Círculos separadores poemas

 


Luz de PazLuz de Paz
(1983). Actriz, Licenciada en Arte Dramático y Correctora de Estilo de Textos. Fue Ganadora del I Certamen de Narraciones Breves «Fernando Belmonte» (1999) con el relato Cuentos de un místico azteca (Premio Internacional) y del Primer Premio de relato en I Concurso Literario «APA La Marisma 2000» con el relato No existen los superhéroes. Autora de Cuentos de un místico azteca, relato corto publicado en el I Certamen Literario del Seminario Mujer Latinoamericana-Mujer Andaluza publicado por el Ayuntamiento de Huelva (1999) y del relato A Runa  del número de diciembre 2015 de la Revista Pop Up Teatro https://issuu.com/popupteatro/docs/ revistapopupteatro007 (pág. 55) (Madrid).
Fue portada de La Bolsa de Pipas, revista literaria de publicación trimestral de la Editorial Sloper, como poetisa en el número 101 (abril-junio 2016, con distribución por toda España).

WEB de la autora:
www.luzdepaz.es/ | http://soydecarneyverso.blogspot.com.es

 Ilustración poemas: Fotografía por Unsplash / Pixabay.

 

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Revista Almiarn.º 90 | enero-febrero de 2017MARGEN CERO™ – Aviso legal

 

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