poemas por

Teresa Iturriaga Osa

 

 

Glass Trail

 

Un filo de cristal recorre la vida.

 

Abismo de gracia,
desnudo su pecho y descalzo, sonríe.
Lo sigo.

 

El error de la costumbre me recluye,
mata al pájaro de oro,
los ojos con vértigo en el hondón
recitan de memoria
la transparencia del vacío, el pánico.
Viene el gigante y me encarama al muro,
y cómo paraliza.

 

¡No puedo más!,
¡no puedo más!, grita el corazón.
Al instante, la alquimia.
Un ciego en persona gira sus aspas de molino,
guía mi lamento sin temor,
su bondad a duras penas levanta las rodillas,
tiembla el sendero aún vacilante.

 

Sombrero de frente alta,
la flecha del arco vuela. Miel en diana.

 

Coronados de sol, van los caminantes
de luz en luz.

 

 

Cordura alborotada

 

No tengas prisa.
No hay abrazo más intenso
que un silencio de recuerdos,
nuestro esfuerzo compartido.

No articules palabras de perfil,
cógeme de la cintura.
Deja hablar a los ojos en ese hueco de la copa,
vino y cristal aún por llenar.


Pasa por encima de los setos cautos
a pesar de sus espinas,
sigue recto la calle sin asfaltar,
gira la esquina de la angosta cuesta del suspiro,
ataja esas vueltas de cordura alborotada
que encienden la luz sin miedo al pulso,
vértebra a vértebra,
en cuestión de segundos.


Exactamente.
Suma, despega,
abrasa las casas de abril,
bésame de frente.
Siente la humedad y el crepitar del destino
hacia el sol de las alturas.
Plenitud del oído con su cita de hogueras
esta vez, mañana y siempre.

 

 

Los ojos del alma

 

Cuando conozca tu alma, pintaré tus ojos.
(Modigliani)

 

De buena mañana se levanta el pintor,
estira sus manos curiosas,
cubre los ojos de la musa con un velo.

 

Una ausencia de brillo va escarbando
orificios al alma, se hunde en colores pastel,
los bancos de peces bucean en el ser que los habita.

 

Sobre el pincel, dulzura de almendras,
cae una lluvia de formas, ¿tú qué eres?
Remueve la tierra quemada y retorna el encanto.

 

Toca y toca con los dedos, la belleza
se le escapa por el cuello,
deshace el pespunte de su sonrisa.

 

Hurga el árbol del recuerdo.
Aviva la lumbre del lienzo.
Raspando la emoción, llega a la ternura.

 

Rescata el origen.

 

 

En piel de rosa

 

Me he pasado el día
maullando dulce
cada viñeta del jardín.

 

 Asomaba entre la risa
un pétalo de rosa,
dos pétalos, tres.

 

Todos los sentires
reunidos en seda,
arándano hecho piel.

 

Y ahora duerme
una paz ausente
con su pelo recogido.

 

Ya es siempre.

 

 

Suma imperfecta

 

Un golpe seco de albas luchando
unas contra otras
me despertó del sueño.
El chasquido de mi frente sobre el piso
sintió ecos de látigo,
un ritual de queja y declive,
una almohada de manos cerradas
como arrugas de trenes, vías sin destino.

 

Había pisado cáscaras de certeza
no mías, traduje mal
las palabras escritas a máquina,
la sintaxis de una lengua muerta,
tantos años acostumbrada
al ruido quieto de las sílabas,
temblor de tildes, matemática perfecta
de amor con amor se paga.

 

La madrugada vestida de acero
dobló mi espalda a todas luces.
Rebusqué entre las vendas,
me palpé el cuerpo nudo a nudo.
Tenía que reclamar mi presencia.
Alguien apagó la risa.
Un agravio de grises
me había bautizado imperfecta.

 

 

Condiciones adversas

 

No estoy en las letras,
jirones de mi arrojo, camisas de fuerza
de endiablada piel mortal.

 

Me aseo en el misterio,
palpo, amo su líquido avance
a trompicones, a tornillo.

 

No me pierde el mal madrugador.
Excepto yo, ningún escombro sonríe
a merced del azar.

 

Nada reduce el giro miope de las líneas
al despeñarse el clima
dentro y fuera de mí.

 

 

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Teresa Iturriaga OsaTeresa Iturriaga Osa. Doctora en Traducción e Interpretación por la ULPGC (Canarias, España). Trabaja en periodismo cultural, sociología, radio, poesía, ensayo, relato, traducción. Libros publicados: Mi Playa de las Canteras, Juego astral, Yedra en vuelo, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén. Gata en tránsito, Campos Elíseos y En la ciudad sin puertas. Se incluye en antologías: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Que suenen las olas, Ecos II, Doble o nada, Espiral I -II-III, Madrid en los Poetas Canarios, París y Mujeres en la Historia I-II.

 


 Ilustración poemas: pintura (detalle) por Mirta Elena Benavente ©.
Ver exposición, en Almiar, de esta autora.

 

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Revista Almiarn.º 83 / noviembre-diciembre de 2015MARGEN CERO™ Aviso legal

 

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