poemas por

Fernando Chelle

 

Yo lírico

Poeta de la espuma circunstancial
cazador de recuerdos
de fragancias pasadas
avaro de ese cofre
donde descansa tu nombre
tallado a punta de diamante.
Poeta de un río, negro
como el abismo
y dulce como el oboe
alfarero de esa bohemia
hechicera de paso lento
ojos de fuego y manos de tierra.
Poeta del humo
cobijo del amor
que duerme y sueña,
descansa
en su nervio de ceniza alada.

 

margencero-img Calles de mi ciudadmargencero-img


En estas calles de la ciudad mía,
y extranjero en las calles de mi ciudad
yo tuve patria donde corre el Negro
por entre verdes islas
y fantasmas de viejos eucaliptos.

 

Farolito de papel


margencero-img


Excepcional exilio
voluntario y voluptuoso
solitaria rebeldía
pasionalmente anárquica
sueño ensoñado de belleza
subjetiva, idílica,
terreno exquisitamente melancólico
en la naturaleza apacible,
divina
místicamente enamorada del poeta
llama de la eternidad.

 

Al Gran Sol

Ilumina el templo con el poncho
que hasta los ricos se verán deleitados.
Pon tus hebras de fuego extendidas
sobre la tenebrosa y profunda unidad.
Haz arder los rostros de los suicidas
para que con tu humo no se esfumen
y años de albañilería no sucumban
en un momento de derrumbamiento.
Entibia la guarida de la esperanza
que como un lagarto se dejará adorar
ante tu imperio de luz.
Infunde en mí tu poder,
haz que yo haga amanecer
encendiendo palabras y sonidos
colores y notas.

 

línea poesía pájaros pintados
Mieles de luna

Dónde, mi hechicera bohemia, andan tus pasos
tus ojos de fuego, tus manos de tierra.
Acaso arrastrarías tu manto de estrellas
por las estrechas calles de esta noche sin luna.
Ven a poblar mi soledad de árbol
mi ausencia sin canciones
mis poemas febriles
como viudas sin dote.
No dudaría en arrebatar tus labios de sangre
derramarme en la miel de tu vientre,
y guardar mis nervios, dagas que me atraviesan
en el cofre blanco que se esconde
en las lunas de tu pecho.

 

arabesco poesía pájaros pintadosCasualidad

 

Mujeres altas
faunos de mi existencia.
El vértigo ha vuelto a apuñalarme,
ayer salieron de un recuerdo de Artaud,
recuerdo de una escoria,
hoy vienen con esta lluvia de jueves,
lluvia germinal,
altura de precipicio
de verticalidad
de erección infinita
de perspectiva que dirime
el extrañamiento
del salto.

 

Caeré
en tu pecho

Caería como una manzana
fundido por tu dulzura,
precipitándome ante tu carne morena,
así podría beber de tus ojos de gata
y arrebatarte tus labios de sangre.
Caería como Adán ante Eva
en el cascabel de un nido de serpientes
y junto a ti, sublime
contra todo lo esperado
lograría despojarte de tus perennes hojas.
¡Oh mujer de mis delirios!
mi débil carne gime por ti
y siento que la sangre que me habita
late en tu pecho
como en su nido.

margencero-img

Credo poético

Creo en la flor de la tarde
agitada como abanico de sangre
caída a tus pies de ninfa.
Creo en el ave de hierro
dejando caer sus plumas
como cuchillos de sombra.
Estoy seguro de la seguridad
de los volantes, de los dados
y de tu vientre de niña.
Me he convencido de la caída
y de la ascensión, pero mi grito
quisiera apuñalar
la ley de gravedad.

 

Trampos

Será mañana este hoy
que está sujeto,
hundido en el letargo de la quietud.
Pero el reflejo viene desde un solo lugar.
Huir de los espejos
de las caídas narcisistas.
Solo el sol me llama
el vidrio extiende su filo.
Caen mis pedazos
después de viajar sin asideros
sin transitados muelles.
Suena el acordeón del Mingo
al solcito de Poulliér.

 

poesía pájaros pintadosDespertar

Amanezco junto al mar,
me confundo con las gotas que
caen en mi carpa, tercer pilar
de Santa Lucía del Este.
Toc, toc, tero, tero…
un lugar del mundo
donde la arena es libre
donde el emperador silencio
ha llegado con su orquesta
de vientos.
¿Y el amor?
duerme y sueña
¿y el amor, hombre de fuego?
descansa
en su nervio de ceniza
alada.

 

______________________Recuérdame


De romántico a trágico
imposibilitado el amor
se levanta el muro.
Calla el exterior para dar paso
a dos balas en direcciones distintas
que se rozaron.
El tiempo no ha mudado su costumbre
dejando nuevos colores
no siempre vivos
y algunas veces
inesperados.
Entonces, nosotros, los de entonces
ya no somos los mismos.
Y bien, quedémonos con la flor
la espina no, la flor
porque hubo flor.

 

 

poemas Fernando Chelle

Poesía de los pájaros pintadosFernando Chelle. Poeta, ensayista y crítico literario uruguayo nacido en la ciudad de Mercedes en 1976. Autor de los libros Poesía de los pájaros pintados (Colombia, 2013) y Curso general de lectoescritura y corrección de estilo, guía para formular escritos correctos (Colombia, 2014). Ha formado parte de diferentes antologías poéticas. Sus poemas, ensayos y críticas literarias se han publicado en revistas, periódicos y portales literarios de Argentina, Chile, Colombia, Cuba, EE.UU., España, México, Perú y Uruguay. Administra el blog de autor PALABRA ESCRITA (http://palabraescritafernandochelle.blogspot.com.es/) donde publica sus trabajos.

 

Otros sitios del autor: 👤 facebook.com/fernando.chelle | 🐦 twitter.com/FernandoChelle1

📷 Ilustración poemas: Fotografía por Pedro M. Martínez ©

 

mar de poesías Fernando Chelle

Más poemas en Margen Cero


Revista Almiarn.º 82 | septiembre-octubre de 2015MARGEN CERO 

 

(176 lecturas, 1 vistas recientes)
Siguiente publicación
relato por Axel Blanco Castillo   -D ebes comenzar tú,…

Una selección de relatos de la mejor literatura breve contemporánea.
En todas las librerías a partir del día 2 de mayo.

Archipiélago 988