por
Felipe Fernández Sánchez

 

Territorio en guerra

 

Un país en conflicto.
Gentes huyendo para salvar sus vidas, sus familias.
Buscar refugio, ponerse a salvo de las mutilaciones y la muerte.

La seguridad está aquí.
Encerrado en un sórdido retrete.
A lo largo del brazo las costras nuevas
y viejas dificultan focalizar
un intersticio accesible.

El bullicio exterior no llega a ocupar ningún espacio
en esta anodina cáscara corporal por la que me reconocen otros.
He recogido de un bolso descuidado todas las monedas.
Las invierto en semillas de plantas de adormidera.

Miedo en sus ojos al encontrarme, la vieja en el rellano
se pega a la pared, agacha la cabeza por no verme.

 

Taimado

 

Taimado significa astuto y maligno.
Se puede ser maligno y no astuto,
implica inteligencia o, por el contrario,
podemos ser zotes taimados, en consecuencia,
no conseguimos nuestros objetivos, por otro lado
cuál es el objetivo de un taimado.
Es una cuestión para nada baladí,
el planteamiento, al menos esquemático,
de una clasificación del taimadísimo.
Se me ocurre el taimado masoquista
que busca ganarse un par de yoyas por sus intentos malignos.
El taimado por aburrimiento que es el que te saca los colores
por pasar el rato, o por ver qué cara pones.
El taimado sin querer, que te pone en evidencia
sin pretenderlo, por hablar de algo.

Estoy aquí taimado, taimado, taimado.
Preparado para seguirte.
Espiando desde el sendero donde me ocultaré de su vista.
Ladino, tunante, granuja.
Refugiado en el ceño, entre astuto y bribón.
Las manos en los bolsillos, con la cabeza gacha.

 

Ratas

 

Discursos no, soy de asfalto.
Nada tengo y todo lo deseo.
¡Despertad, ratas!
Es la hora de morder.
Contagiemos la rabia a todo lo que nos rodea
para disfrutar de una muerte, loca y epiléptica.
Es nuestra la calle, el asfalto, vida, muerte.
Esa chica y tu chica.
Su coche puede ser nuestro y las pelas,
no hay sus guapezas sin ellas.
También las ratas compartimos trozos de urbe y alcantarillas.
Invadimos los sitios sujetos a crines que nos sostienen.
Ocupación…
Huyen por el asfalto que fluye encima,
vehículos buscando la tibia arena desértica,
playas atiborradas, aromas a cremas,
diversos ungüentos y aceites modernos
con los que embadurnan su piel.
Estos.
Los fugados de las nubes de smog.

 

Me ha tocado vivir
una época desdeñosa

 

Hefesto templa el acero.
Las hortensias asoman en el balcón.
Arriba un ave sin identificar sigue un rumbo caprichoso.
Unas golondrinas hacen del giro su juego,
su arte.
Hay castaños cerca del río.
La brisa del atardecer es más fresca de lo habitual.
Hoy supe que por aquí había gente hace tres mil años.
No se debe estar mal.

Dispúseme a esperar el día en el mirador.
Me senté en el butacón
y el sol, fingiendo indiferencia, empezó a despuntar.

Juntáronse entonces los reclamos que los distintos pájaros
hacen para comunicarse,
o para llevar el desayuno
a las crías que aún pernoctan en el nido.

Alguna mosca zumba cerca de los oídos,
y la veo cruzar presurosa por mi línea de visión.
Una tuya plantada, en mitad del paisaje, oculta
con premeditación insana, las antiguas montañas.

Alguien nos explicó que las proteínas además de otros fines
acompañan a los genes que nos forman.
Así heredamos un color de ojos y un hábito al sentarnos,
unos dejes se aprenden, otros nos vienen de fábrica.

Tristemente son volátiles
y a veces perdemos algunas de esas costumbres
que tanto costaron aprender y transmitir.

Son los olvidos.

 


 

Felipe Fernández SánchezFelipe Fernández Sánchez«Vine al mundo en Madrid mediado el siglo veinte, por azares del destino terminé trabajando en el mundo bibliotecario. Sin motivo aparente, soy de los que disfrutan leyendo: al poco tiempo, con una chispa de ingenio a lo que soy proclive, me percaté de que eso era lo mío, aún me acuerdo cuando descubrí Bartleby el escribiente de Hermann Melville cuando lo colocaba en su lugar. Pasado el tiempo me dio por escribir, fruto de ello es el blog Inverosímil_felipe (http://inverosimilfelipe.blogspot.com.es/) en el que consigo comentarios amables de familiares y amigos. Ítem más, se me ocurrió lanzarme a Internet y han tenido a bien publicarme pequeños relatos en Sci-Fdi, Prosofagia, Planetas Prohibidos, Ariadna rc, Letralia Tierra de Letras, Palabras Diversas, Axxon. Además han salido poemas en las revistas Ariadna rc, Almiar margencero, Destiempos, Palabras Diversas, Letralia: Tierra de Letras, Viceversa Magazine, Alhucema y Nagari.
Colaboraciones en libros electrónicos: Una colaboración en Doble en las Rocas en conmemoración de los 19 años de Letralia Tierra de letras. (Sigüenza) y el relato El bibliotecario para los veinte años de Letralia Tierra de letras

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