por

Roberto Ortiz

 

 

Ven a dormir

Con tus sábanas blancas y terrosas

Alejada del murmullo del agua

Y las manos temblorosas del musgo

Agonizante

Ante la inevitable despedida

Donde el cuerpo que se ha sentido solo

Tiembla de miedo

Y no hay pájaro ni espejo para devolverle la calma

Alfonsina        pasado que regresa

Ardiente centinela de la sombra

Decidme        por qué tantas puertas

Abriéndose a la nada.

 

El soplo de la carne

Camino

Y al dar un paso

Se torna precipicio el olvido

La llama que es hoy sólo recuerdo de mi otra vida

Se expande

Y  yo no sé si vivo

O si me muevo en anhelado soplo de la carne

Solo sé que el trance es no volver nunca más

Al deslumbramiento

A lo espontáneo

Que en esta primera fuga de lágrimas nos lleva el árbol de la vida.

 

 

Plenitud del crepúsculo

Plenitud del crepúsculo

El cuerpo queda inmóvil  en esta habitación

El hombre mira por el hueco de la pared

Piensa que alguien respira los días en bandadas

Que le vienen encima los árboles de la acera

Se siente enfermo

Tiembla aquí la rosa del jarrón

Puro sufrimiento en tormentas de lumbre.

 

El agua

Esta es el agua que adivina en sus párpados

El último paisaje  

Tantas palabras adictas a su reposo

Tanta noche repetida  que no estaba

El agua que adivina en sus párpados

El último paisaje del río

Nos agolpa como piedra en soledad de su delirio.

 

 

Flor interior

Toda flor ofrece su encanto en el templo

Dios fluye hacia su interior

En atardeceres y rumores

Dios se arroja se arroja contra su  interrogante

Viene a desposarse

Ya su reino luce solitario

Ya nada busca la efigie  de su llanto

Todo se inclina hacia su propio eco.

 

El fuego

El fuego empieza a latir

El hombre lastimado que soy

Se abre a sus propias apariencias

Sufre en la ciudad la agotada fisura del ser

Y en la indiferencia de su sombra

Plagia distante la luna del recuerdo

El paisaje se pierde como rosa en la niebla

La efervescencia innata del aroma

Descansa en la propia fijeza del reposo.

 

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Roberto Ortiz. Nació en Constanza, República Dominicana, en 1973. Fue miembro fundador del Circulo Literario Atalaya. Estudió derecho en la Universidad Tecnológica de Santiago, Recinto Santo Domingo de Guzmán. Su poesía ha sido premiada en los certámenes de la Alianza Cibaeña de Santiago y Arzobispado de Higüey. En 2002, ganó el primer lugar en el Décimo Concurso de Cuentos de Radio Santa María. Publico el libro Agua en el asfalto, Editora Búho, 2010. Poemas suyos aparecen en Ideal Interior, antología del Ateneo Insular, 2005; así como en periódicos y suplementos de circulación nacional.

Contactar con el autor: robertoortiz3720 [at] hotmail.com

Ilustración poemas: fotografía por Pedro M. Martínez ©

 
Mar de Poesías Roberto Ortiz

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