Selección de poemas
por
Javier Úbeda Ibáñez

 

Del campo a la ciudad
con una mochila de ilusiones a cuestas,
atrás quedan los paisajes de la infancia
con sus claros y oscuros;
por delante, ¡tantas ilusiones
encendidas al rojo!

Nostalgias de los ríos
con sus aguas claras y frías;
de los montes con sus escarpadas cimas;
de los caminos repletos de polvo y piedras.

Y ahora van todos los sueños al unísono,
haciéndome cosquillas en el corazón.
Y no sé ya, en realidad, si estoy triste o contento
con tanta ansia como me anega el alma
y me sale desde dentro a chorro.

Hay tanto cielo por descubrir,
¡tantos azules y verdes inexplorados!,
que estoy impaciente y me siento
como trigo bailando al sol
en espera de ese fruto ansiado, llamado pan,
de ese futuro que comienza hoy mismo.

En presencia del aire I

Rodeo el sonido del aire
para darte un beso de jazmines y rocío.

Tú, ebria de olores y noches,
me recoges en tus labios y
me pides silenciosa
que beba de ti
pasiones y pétalos.

Quiero quedarme a vivir en tu boca,
aterciopelada y desnuda.

—Sí, quédate —me susurras.

Y mi alma voladora,
aleja sus furias
y se entrega a ti,
en presencia del aire.

 


Entrega                             

Entrégame una cascada
de sentimientos primaverales.

Emite un «sí, quiero»,
«un para siempre», «un contigo».

Entrégame una partitura
de besos siderales.

Enlázame fuerte con tus manos
de corazones y destinos.

Entrégame tu fértil vientre
de islas y laderas maravillosas.

Acércame para que los sienta
tus rosados y desnudos muslos
de armonías y sonetos llenos.

Entrégame una canción
de promesas agitadas por el viento
de la dicha.

Y hazme ver un amanecer
que sorprenda al amor.

Entrégame un camino florecido
y una respuesta de luna llena.
Y hagamos nuestro poema de amor…

 

Agua 

 

Cerca del mar
sosegadamente murmura la tierra
mientras la madrugada melancólica
humedece y da vida a mis recuerdos.

El silencio me embarga
y respiro ansioso este vívido momento
entre haces de luz.

Una serie continua y arrulladora
de olas baña mis pies y enciende
mi mirada hasta terminar por rodear a
mi alma con una espléndida aurora boreal.

El cielo, enigmático y mudo,
guía mis pasos hacia mis encendidas aguas.

Y yo suspiro y vuelvo a suspirar de nuevo
divisando estrellas que se alejan
entre las olas de mis recuerdos.

 

El perfume del mar

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Me detengo en la orilla
de tus sueños en busca de una pista o señal.

El vaivén de unas olas inquietas
sisea mis secretos salados de azul.

Cuando llueve
añoro ser las gotas que manan por tu piel.

Y si sale el sol me convierto enseguida
en rayo, solo para tus ojos sientan cómo
mi calor intenta protegerte del frío.

Mariposa vistosa que revolotea a tu lado,
insinuándote placenteras brisas soy.

O viento que acaricia la belleza de tu rostro.

O agua que resbala por tus mágicos dedos.

Pensamiento, realidad, sueño, deseo…
todo lo posible e imposible quisiera ser
para estar siempre a tu lado,
adoptando cualquier forma de la naturaleza.

Y es que tu olor a mar emblemático
me tiene hipnotizado y ando loco
de aquí para allá sintiéndote en cualquier
momento y en cualquier lugar o situación.

Que nuestras esencias junto a los aromas
de la tierra, el agua, el aire y el fuego
se mezclen para siempre formando un único
ser porque tú eres mi único camino, amor.

 


En tu ausencia

 

Perdóname por llenarme,
en tu ausencia los bolsillos
con ásperas piedras.

Discúlpame, amor, si cuando no estás,
en mi corazón no brotan ramas verdes
ni rojas de un presente compartido.

Perdóname por pintar el silencio
con los pesados metales del olvido.

Entiéndeme, amor, la raíz de mi ser
necesita tus brisas para que se disipen
las nieblas de mis muros.

Y solo contigo cerca mi alma
se llena de pinos, flores y dichas
de almendros en flor.

¡Sigue así, por favor, haciendo presente,
amor, la primavera y el verano en mí!

                                                                                

Paisajes

Anoche
te observé en silencio
mientras estabas asomada a la ventana
y la luz de las estrellas
se iba reflejando en tu rostro.

Sonreías, y yo me sentía feliz,
parecías un ángel, una diosa del Olimpo…

Tal era tu halo de belleza inextinguible,
que apenas podía distinguirte del resto de estrellas que brillaban con su mágica luz
en el dulce y callado firmamento.

Y tú permanecías fascinada
contemplando el cielo
en busca de una estrella fugaz,
querías pedirle un deseo.

—¿Cuál? —quise saber.

—Si te lo cuento, no se cumplirá —me respondiste, como si nada…

—Por favor —insistí.

—Mi deseo es sencillo, continuar así
como ahora, siempre, contigo.

Y vimos en ese momento caer una estrella
y los dos corrimos a pedirle el mismo deseo.

Oscuridades
________________________________________________

Me siento partido en dos mitades,
creo que he llegado a la frontera
y me parece que está entera
y ensangrentada de soledades.

Qué hacer con tantas oscuridades,
necesito que prenda la hoguera
que me insufle pasión verdadera
llenándome el alma de verdades.

Busco que mi corazón sea riada
que finalice con tantos temores
sumergiéndolos debajo del agua.

Y cada llaga sea anulada
brindándome por contra mil amores
que me hagan sentir una fragua.

 

Latidos

Hoy me siento
latido de tu corazón,
y respiro cuando
tú respiras:
tictac… tictac…
tictac… tictac…


Nos deslizamos al unísono:
tú, mi amor
y yo, que te amo.

 

Entre un «sí» pletórico y un «no» letárgico,
corre el aire al encuentro del mar.

Entre un «sí» que acaricia silencios de lunas azules
y un «no» hundido en lo agónico de un fondo marino:
me voy, te vas, vengo, vienes, venimos, vendrán y se irán nuestras palabras
y nuestros cuerpos como las olas.

Sí y no

 

separación párrafo

Este árbol o cuerpo

Mira éste es mi cuerpo,
repleto de nidos, hojas y frutos,
como un árbol, un árbol
plantado en una tierra
fértil de sueños y deseos.

Contempla sus verdes ramas
que se extienden hacia ti,
desde su copa se puede divisar
el firmamento entero repleto de estrellas.

Te cuento un secreto:
Sueña contigo, a ti se ofrece cada día, cada noche,
y hacia ti se extiende con toda su fuerza.
Además, tiene una risa estival
y savia, constantemente, dulce y renovada
por ti, para ti…

Y a su alrededor crece la hierba
con un verde esperanzado
por si te decides…
por si decides a amarlo y a aceptarlo.

Ven, amada, siéntate a su vera
tendrás sombra y también luz.

 

línea gris poemas Javier Úbeda

                                La tregua


Con la calma de las montañas

cargada en mis espaldas,
y el aroma de un amanecer
prendido en mi piel,
un buen día
salí a buscar la razón de las cosas.

En mi camino
hallé:
lloros y risas,
caminos soleados,
lluvia,
tristezas y alegrías,
solidaridad,
guerras,
paz,
riquezas y pobrezas,
amor,
prisas y pausas,
desencuentros,
compromisos y traiciones,
altibajos y tormentas,
manos llenas y manos vacías,
alboradas agitadas
y frescas rosas en invierno.

Pero nadie,
nadie,
me supo explicar las razones de las cosas.

Yo alcé mi voz
para pedirle al mundo,
a los hombres,
una tregua;
y la tierra me mostró,
de par en par,
sus entrañas
y sus musgos.

Pero no me quiso dar
ninguna explicación de porqué son
como son las cosas.

 

línea separadora poemas Javier Úbeda

Amigo mío del alma

Amigo mío,
siempre que pienso en ti
se alegra mi corazón.

Han sido tantos los buenos
momentos, risas y lágrimas,
amor y consuelo, siempre
has estado ahí sin reproches.

Firme y cálido como un robusto
árbol en un día primaveral,
amigo, mi querido amigo,
las gracias es poco para agradecer
tanta emoción, tanta atención, tanto
desinteresado cariño…

 

imagen final poemas Javier Úbeda

 

Javier Úbeda Ibáñez

Javier Úbeda Ibáñez. Escritor, crítico literario y miembro del proyecto REMES (Red Mundial de Escritores en Español). Nació en Jatiel (Teruel), en 1952. Y reside actualmente en la ciudad de Zaragoza. Es autor del conocido libro de relatos breves y poemas Senderos de palabras (Pasionporloslibros. Valencia, 2011) y de los cuentos Daniel no quiere hacerse mayor (Pasionporloslibros. Valencia, 2011) y La Elegida (Pasionporloslibros. Valencia, 2012). Ha publicado numerosos artículos de opinión tanto en prensa digital como en prensa escrita. Algunos de los títulos más significativos han sido: La educación: significado y objetivos; Paternidad responsable y responsabilidad educativa; La función educativa del Estado; La valoración del conformismo ambiental; Reflexiones sobre la democracia; Libertad y responsabilidad en la información; La iniciativa privada o Reflexiones sobre la libertad. Además, es autor de numerosas reseñas literarias, relatos cortos y poemas, que han ido viendo la luz en importantes revistas de España como Almiar, Ariadna-RC, Culturamas, Fábula (de la Universidad de La Rioja), Horizonte de letras, La Sombra (de lo que fuimos), LetrasTRL, Literaturas.com, Luke, Magazine Siglo XXI, Narrador, Narrativas, Palabras Diversas o Pluma y Tintero… y también en revistas del extranjero como Gaceta Virtual, Letras en el andén, Literarte, Poeta (todas ellas de Argentina) o Cinosargo (Chile), La ira de Morfeo (Chile, Argentina y Brasil), Letralia (Venezuela), Letras Uruguay o Palabras (ambas de Uruguay), entre otras muchas.

Contactar con el autor: j_ubedai [at] hotmail [dot] com

Ilustración: Fotografía por Pedro Martínez ©

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