artículo por

Pedro Sevylla de Juana

 

Adnotatio Praevia:

Envié a varios amigos el poema que aquí va, y sus reacciones fueron muy distintas. Desde la de aquellos que pidieron plaza en el velero, para ellos o para otros, hasta la de quienes establecían cierto paralelismo con el viaje de Cristóbal Colón. Preguntaban detalles sobre el objeto del viaje y la marcha de la nave, y tuve que precisar ciertos aspectos inconcretos. El título, adecuado a más no poder, procede de un amigo residente en São Paulo y nacido en Nova Era, estado de Minas. Una amiga, de Vitória, en Espírito Santo, experta en la vida y la obra de Florbela Espanca: “Um ente de paixão e sacrifício”, quiso que incluyera a la poeta portuguesa y, conociendo sus méritos sobrados, lo hice. Una amiga de Barcelona quería huir del economicismo imperante, de las enormes y crecientes desigualdades sociales originadas, del deterioro insostenible del equilibrio vital; y tuve que habilitar cuatro plazas más, para ella, su marido y los dos hijos. Debo añadir que Aurora, la capitana, nació en Salvador de Bahia de padre castellano y madre mediterránea. Por último, decir que mi Iberismo cultural, origen de mi Universalismo, me llevó de Portugal a Brasil, estados de São Paulo, Rio, Minas, Bahía, Pernambuco y Espírito Santo. Allí, en ES, Montanhas Capixabas, surgió de mi mente, el poema que dibuja el rumbo seguido a través de los elípticos campos siderales, y la llegada a la Tierra Prometida.

 

O voo do veleiro Nova Era *

 

A mis nietos Judith, Óscar, Sergio,
Adriana María y la pequeña Naia

 

Un barco de vela de tres palos, cuyo nombre

es Nova Era,

impulsado por el viento cósmico

que origina un agujero negro,

abandona el Sistema Solar para dejar

en unos días

muy atrás la Vía Láctea.

 

Resuena El Universo, sinfonía imposible

compuesta e interpretada

por ciento veinte músicos de la familia Bach.

 

Los palos Trinquete, Mayor y Mesana,

de aleación tan ligera e inalterable como el casco,

proporcionan confianza a Aurora Maris,

la capitana más intrépida que engendró Naturaleza;

indómita mujer,

forjada en la aventura marina

al circundar La Tierra por los siete mares

comerciando en sedas y especias,

con ese barco sin remos ni cañones

que, al navegar, sencillamente, vuela.

 

Se oye Blue Train, de John Coltrane

 

Olavo Bilac e Florbela Espanca, de língua portuguesa;

Odiseo, el esperado, y su amada Penélope;

Erik, llamado el Rojo; Virgilio, Confucio, o Rei

dom Sebastião, Jules Verne, imaginativo practicante;

Maria Skłodowska, científica; la poeta y diplomática

Lucila Godoy, Picasso, Galileo, chissà l’uomo più grande

del Rinascimento; y el escritor romántico

José Ignacio de Espronceda, son algunos

de los treinta y dos buscadores de un planeta

despoblado, dotado de agua y vida,

en el que puedan respirar, alimentarse,

reír y soñar;

donde la humanidad amenazada

consiga comenzar de nuevo,

trocando las pistolas y espadas de las panoplias,

por flautas, plumas y pinceles.

Donde la filosofía, la investigación

y la docencia sean ocupaciones aventajadas,

los beneficios fabriles y comerciales

permanezcan ajustados, se restrinja la herencia,

y los salarios mínimo y máximo caminen

de la mano. Una sociedad que reciba más

del más capaz, y entregue

más al más necesitado.

 

Money Jungle, de Duke Ellington

 

Animales y plantas ocupan

la parte central de la bodega, bajo

la claraboya que tamiza la luz cambiante.

Se proponen los viajeros salvar esa vida:

huevos, embriones e individuos adultos,

de una extinción segura, alimentándose

con su crecimiento: retoños, ramas y frutos.

Y en la preparación de las personas,

a más de conocimientos de navegación

y de sicología, hubo lecciones de latín

para entenderse, y prácticas

de un lenguaje de signos.

 

A Wonderfull World, de Louis Armstrong

 

Viajando a la velocidad del Viento, tercera parte

de la que alcanza la Luz,

las velas múltiples y diversas,

deben resistir el empuje, y son

de ese nuevo material que dicen grafeno.

 

Round Midnight, por Ella Fitzgerald

 

Valiéndose de los mapas astronómicos,

sin timón que sirva a la derrota,

ni previsiones atmosféricas donde no hay atmósfera,

la pericia de Aurora gobierna las velas, la nave

y el rumbo en las aproximaciones

a los planetas de los distintos tonos del color azul.

 

Summertime, por Ella Fitzgerald and Louis Armstrong

 

Entre la constelación de Orión y la estrella Sirius

durante un mínimo instante los tripulantes perciben,

imagen y semejanza del hombre,

al Demiurgo andrógino

acostado en suave lecho de nubes,

roncando acompasadamente

su sueño sin fin. Grandes, muy grandes

la cabeza, el cuerpo y las extremidades,

dotados de una gran belleza. Ojos límpidos,

piel tersa en la desnudez luminosa que muestra.

 

Se escucha Birth of the Cool, de Miles Davis

 

Constatan los tripulantes

que el reloj terrestre de la nave marca quince años

de navegación, y ellos no envejecen.

Piensan que avanzando como avanzan

—tiempo y espacio— hacia el momento crítico

en que la materia comenzó a expandirse

una vez más,

los lapsos transcurren de distinta forma.

 

Rhapsody in Blue, de Gershwin and Whiteman

 

Calor o frío insoportables, empujes laterales

subidas o bajadas bruscas, tormentas silenciosas

tuercen el rumbo cien veces, mil quizá,

y al temor a un catastrófico naufragio

oponen los tripulantes la firmeza de su

voluntad humana y el afán de supervivencia.

Cada navegante realiza una tarea

acorde con sus capacidades y deseos,

de forma que el progreso depende

más de ellos que del azar,

grato e ingrato.

 

Benny Goodman, interpretando Sing, Sing, Sing

 

El premio a la resistencia heroica es la placidez

entrecortada, la belleza luminosa incomparable

vista en las fotografías, miles, que llegan

a la pantalla de grandes dimensiones,

y a través de los ojos de buey, ventanas

y escotillas transparentes.

El atractivo de los paisajes sucesivos,

la cambiante complejidad cromática y formal,

el vértigo de lo que viene de frente

escapando por los lados in extremis,

no es algo sentido antes por ninguno

de los arriesgados tripulantes.

 

Django Reinhardt en Sweet Georgia Brown

 

Armonía, Equilibrio, deslizamientos,

piruetas lógicas e inesperadas

derivaciones, despliegues, hermosura del contraste,

líneas puras e impuras sirviéndose, actualizándose,

Crepúsculos y Amanecidas destilando emociones

Poesía, Pintura y Música creándose y recreándose:

OVeleiro vai

 

Darius Milhaud dans La Création du Monde

 

Sueño y despertar, ilusión y desilusión

se siguen en los ánimos, el temor y la esperanza.

Recoger trapo al llegar a un planeta ligeramente azul

para acercarse y recibir fotografías de conjunto

y de detalle,

proporciona expectativas que se rompen

cuando la aridez encontrada obliga

a seguir rumbo con todo el trapo desplegado.

 

Ebony Concerto por Igor Stravinsky

 

En un momento de fortuna, después

de cien avistamientos infructuosos,

en la claridad promiscua de la pantalla

puede verse un planeta azul y verde, de una belleza

extraordinaria, única.

Y desgarra el silencio la voz enérgica

de Aurora Maris:

Tots als seus llocs! Maniobra d’aproximació!

Arriad la mayor —refiriéndose

a las velas— la mesana, la trinquete.

En la acción, rauda, desencadenada de improviso

se oyen términos marineros de oculta belleza: verga,

cangreja, bauprés, arboladura, jarcia, botavara;

gavia y muchos más: sonoros y contundentes

como latigazos.

 

Maurice Ravel, Jazz (pièce ignoré) pour Mme Révelot

 

Un sencillo mecanismo ideado por la capitana

en el Mar de China, para que un tifón elevara el velero,

permitía a las vergas de distinto mástil

alinearse a lo ancho y, a unas velas añadidas,

alcanzar la posición horizontal frenando la bajada

lo suficiente para conseguir un descenso acompasado.

La visión aparecida ante sus ojos, paisaje verde

de la superficie firme, y temblorosos azules de los

mares, pone a cavilar a los más inquietos acerca

de la elipse que su incierta derrota ha ido perfilando.

Las fotografías vistas, acercan

elementos tranquilizadores: agua en abundancia

y vida vegetal exuberante y diversa.

 

Suena The Visitation, por Gunther Schuller

 

Circunvalando el planeta en el descenso,

ven montañas elevadas con penachos

de nieve, volcanes en erupción, seísmos, vastos

lagos, ríos caudalosos; pero no hallan

signos que revelen la existencia de vida animal.

En las proximidades del suelo descubren árboles

vigorosos crecidos sobre escombros, arbustos

ocultando a medias material de guerra consumido

por el paso del tiempo;

troncos retorcidos que superan ruinas pétreas.

Y a poca distancia del mar interior elegido

para posarse, identificado por la mediterránea

Aurora Maris como el Mare Nostrum,

ven una torre, firmemente erguida,

reconociendo en ella, Aurora y algunos más,

la genuina expresión románica

de Sant Climent de Tahüll.

 

Estalla la alegría al contacto de la nave con el agua:

Ignis fatuus de aparición impredecible y duración

muy breve.

«Alegría, hermosa llama de los dioses», había

escrito Schiller.

Se escucha entonces en todo el Orbe

la Oda a la Alegría, cuarto movimiento

de la Sinfonía Novena de Beethoven.

 

PSdeJ, Montanhas Capixabas, ES
27 fevereiro 2015

 

 

divisor poème Symphonique

 

Pedro Sevylla de JuanaPedro Sevylla de Juana. nació en plena agricultura de secano, allá donde se juntan la Tierra de Campos y El Cerrato; en Valdepero, provincia de Palencia y España. La economía de los recursos a la espera de tiempos peores, ajustó su comportamiento. Con la intención de entender los misterios de la existencia, aprendió a leer a los tres años. A los nueve inició sus estudios en el internado del colegio La Salle de Palencia. Para explicar sus razones, a los doce se inició en la escritura.
Ha cumplido ya los sesenta y nueve, y transita la etapa de mayor libertad y osadía; le obligan muy pocas responsabilidades y sujeta temores y esperanzas. Ha vivido en Palencia, Valladolid, Barcelona y Madrid; pasando temporadas en Ginebra, Estoril, Tánger, París y Ámsterdam. Publicitario, conferenciante, traductor, articulista, poeta, ensayista, crítico y narrador; ha publicado veintitrés libros, y colabora con diversas revistas de Europa y América, tanto en lengua española como portuguesa. Trabajos suyos integran seis antologías internacionales. Reside en El Escorial, dedicado por entero a sus pasiones más arraigadas: vivir, leer y escribir.

· Web del autor: www.sevylla.com

 

Ilustración poema: SGR 1806-20 108530main cloudballPrint,
by NASA [public domain], via Wikimedia Commons.

 

Este poema ha sido publicado, posteriormente, en el libro Brasil, sístoles y diástoles (2016). En este enlace se puede leer la reseña publicada en Almiar.

 

Mar de poesías poema Sinfónico Universalista

Poemas en Margen Cero

Revista Almiarn.º 80 | mayo-junio de 2015MARGEN CERO™

 

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