poemas por
Ulises Varsovia

 

Por los mercados bullentes de idiomas,
a través de los bosques poblados
de vuelos, murmurios y raíces,
en el silencio ensordecedor
de los cementerios y museos,
sobre las islas desperdigadas
por océanos, lagos y mares,
en cada porción del espacio terrestre

persigo tus huellas, poesía,
sigo tu rastro invisible dejando
un reguero de púdico perfume.

En el huerto irisado de pétalos
abrí los brazos para atraparte,
y ya habías huido, poesía,
en las playas del atardecer
trace tu nombre sobre la arena,
y te borró el mar lleno de voces.

¿Adónde irán mis pies infatigables
en pos de tu deidad ubicua
que llena el mundo de música sublime,
y callas oculta en la flor y el remanso?

Divina doncella desnuda,
a tus senos desnudos acerco
mi boca sedienta de ambrosía,
pero antes de apretar los labios
ya no estás, o estás y no te toco.

Novia fugaz de mis febriles sueños,
seguiré tu rastro invisible
hasta que la edad me arroje su manto,
y quiebre la muerte mi perseverancia.

 

Finales de agosto

A fines de agosto las zarzamoras,
los hongos de súbita aparición,
el vaho vesperal del relente,
y la mudez de los pájaros
desconcertados en la transición.

De prisa por entre los árboles
en el bosque cercano a casa,
antes de que el atardecer
arroje su túnica azabache,
y extravíen mis pasos el rumbo
vagando entre espíritus y aullidos.

Nadie habrá, sin embargo, en casa
cuando llegue exhausto, perseguido
por mi propia sombra y la imagen
de pupilas febriles observándome,
clavándome su ardiente mirada.

¿Qué haré cuando la casa toda
se pueble de musitantes voces,
y vaya por las habitaciones
buscando tu vital alianza
de violín apagando conjuros?

¿Y cómo podré penetrar en el sueño
rodeado de tanta fantasmagoría,
acribillado de rojas pupilas
de seres demoníacos
asediando mi nocturna casa?

 

Setas

Ya las primeras setas
emergen desde la tierra,
como una aparición
de seres intraterrestres
viajando desde el subsuelo
hacia la húmeda dimensión
del temprano otoño.

Extraña su figura
de gnomos vegetales,
o de catedral silvestre,
con su turgente cúpula
sobre una única columna.

Las veréis en su súbita
aparición matinal,
diseminar por el bosque
sus solitarias torres,
o agruparse en colonias
de monjes afanosos,
rezando en silencio
en su comunidad.

Vendrá la graciosa ardilla,
y roerá con descaro
tu techo de sombrero alón,
o manos desaprensivas
te arrancarán de raíz
arrojándote a un cesto,

y terminarás tus días
como exquisito manjar
en la cacerola,
en un suculento guiso
de ingredientes vegetales,
sin pena ni gloria en la mesa
del amo y señor del planeta.

 

 

Hogar natalicio

En algún lugar haber nacido,
en algún lugar haber visto la luz
por vez primera, y haberlo olvidado,
y recorrer después serranías,
recorrer praderas, pampas, desiertos,
mesetas, valles, desfiladeros,
cruzar océanos, fondeaderos,
islas, golfos, archipiélagos,

sólo por volver a verte, lugar,
hogar natalicio, donde la luz
tocó por vez primera mi retina
dándome la bienvenida en este mundo.

En algún lugar mi vagido
estremeció por la primera vez
el aire, la atmósfera, el vacío,
en algún lugar prorrumpí en llanto,
y dejó su impronta mi gemido
estremeciéndose en el espacio.

A ese lugar han de regresar
mis pasos cansados al atardecer
después de buscar por toda la tierra,
y han de volver a reconocer
el terruño, la atmósfera, su gente,
los ruidos irreproducibles de la mar.

 

poemas Persigo tus huellas

 

Ulises VarsoviaUlises Varsovia: «Nací el 2 de julio de 1949 en Valparaíso, cuyo mar y sus tempestades marcaron definitivamente mi persona y mi poesía. Estudié varias asignaturas humanísticas, y trabajé en tres universidades, tanto en historia como en historia del arte, al mismo tiempo que escribía poesía. En 1985 salí a doctorarme a Alemania, y como mi mujer es suiza, pude trabajar y quedarme en San Gallen, ciudad en cuya universidad hago un par de lecciones. He publicado 28 títulos de poesía, cinco de ellos en Chile, y tres dedicados a Valparaíso, el último: Hermanía: La Hermandad de la Orilla, en Apostrophes de Santiago (www.apos.cl).
El libro más antiguo que he publicado es Jinetes Nocturnos, de 1974, pero tengo otros inéditos más antiguos. En 1972 publiqué un cuadernillo, Sueños de Amor, que circuló sólo entre amigos. Me han publicado más de 70 revistas de literatura de todo el mundo, en varios idiomas, y repetidas veces, y estoy en numerosas páginas web. En agosto del año 2006 salió a la luz en Sevilla, España, mi libro de poemas Anunciación. Ángeles y Espadas, publicado por la Asociación Cultural Myrtos. Esta misma entidad acaba de publicar mi Antología Esencial y Otros Poemas (1974-2005), que incluye dos poemas de cada poemario publicado, es decir, 52 poemas «esenciales», y tres poemas de 12 libros inéditos, lo que hace un total de 88 poemas. Lo último mío aparecido es Vientos de Letras, también antológico, en colaboración con el poeta andaluz Alexis R., editado por Myrtos. De los 28 poemarios publicados, sobresalen Jinetes Nocturnos, de 1974/75, Tus náufragos, Chile, de 1993, Capitanía del Viento, de 1994, El Transeúnte de Barcelona, de 1997, Madre Oceánica, Valparaíso, de 1999, Megalítica, de 2000, Ebriedad, de 2003 y la Antología Esencial».

WEB del autor: http://ulisesvarsovia.tripod.com/

 

🖼️ Ilustración poemas: Fotografía por: SplitShire / Pixabay [CCO]

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