poemas por

Paola Gallo

 

Promiscua rumiante

déjate ya, ahora sabes cómo curtir males irreparables:

escribe.

 

(De Alimaña  – Editorial Estuario, Montevideo, 2011)

 


Cliché

 

Latencia. Retuerzo que no

se deja

ser

 

Una vez más raspa la mano,

mano y pelambre eléctrica por el animalejo ladino.

 

Digo abuso y

mírame bien blando mancebo.

 

Luego me llama.

Ameba y fibroso par

de manoseadas garras me enllenan.

 

         (De Alimaña  – Editorial Estuario, Montevideo, 2011)


Tercas semejanzas

Laberintos de tinta por donde bostezo un tiempo absorto:

una niña con manos de bruma encueva recovecos cómplices.

Bajo

acolchados como capas protectoras:

Todavía transpiro aquellas lecturas de voces firmes.

Relleno las paredes de la casa con garabatos proféticos.

Encapuchados Apocalipsis que aguardan.

 

 

Terco tiempo vegetal en penumbras, firme se amarra

nuestra insistencia fresca.

 

Remolino de enfurecidos pasos licuándose

en la memoria no-muerta de los días.

 


(De Alimaña  – Editorial Estuario, Montevideo, 2011)

 

 

Luciérnagas sobre el puente colgante

 

Destronamiento. Tiempo de Nóy NóNó Nó.

Una paciencia de pico y pala excava el murmullo de una víspera. El que no avanza,

                                                                                                           Dolo a la espera del ala.

 

Ombú de monte es tu entereza cálida / Arraigado al alivio del Nó.

                                                                            A un lontano Nó / Al NóNóNó amurallado del Nó.

Amaseo ojeo al parpadeo ávido del entrecejo adherente.

 

 

Aquella tarde de verano andando sobre el puente colgante

una visión nos inundó

y caímos dentro

de una nube de luciérnagas encandiladas.

Se abrió la grieta de la Alimaña. El gorgojeo rastrero que se abisma en busca de cualquier luz

aguijoneó.

 

Yo me fui y vos te quedaste.

 

                              (De Ov Fab  – Inédito)

separador poemas Palabras como cuchillos

 

Mangangá

 

ABRE abrilo que lo abras ABRÍ.

            —«La raíz está al aire, la raíz salvaje» diría la Señora Marosa.

 

SALE sesale sin más del lenguaje

el lenguaje de la tierra firme y del bello tallo entrega de volverme

                                                                                                                           flor sin más.

 

«Entre los higos destripados sobre el pasto, dijo Rhoda, quedará acorralado por siempre

lo incomprensible»

 

Veo un gangoso cuajo niña

un gajo             que no ves y traga, al menos que…

 

DESAHOGO ahogo lo haga

                                                         —Al menos que —dijo, elevando alto el pescuezo y las antenas, al menos qué

el Gaga amargo venga, llegue engalanando su glotis de lengua robusta y me mire mangangá

diciendo: «Ga Ga GaGa GaGaGa Tra GaGaGa TraTraGa GaGa Ga Ga Ga TraGa GaGa

Ga»

y en un hilo entonadísimo de zumbidos ásperos

Ga

GaGa TraTraGa GaGa Ga Ga TraGa todo lo vasto y solo mío que tengo en este yo por venir

 


(De Ov Fab  – Inédito)


OV .


Están los huevos vástagos rechonchos sobre el nido, hinchándose de certezas van moviendo sus
glípidas tripas en un acelerado tictac mántrico. Algo alacranea adentro de la gorjeada ampolla/
Espera el estallido / No / El instante de la víscera suelta hecha destajo sino el justo restalle del
glóbulo lunar recién cortado.

 

Graznidos sobre el sabor jilindrino de las granadas. Voy sentada, montando, la soberana grandeza
ocular / amasando / el imponente coágulo de un gran huevo jíbaro / Almena en erupción,
feto / simiente que pujósose solito frotando la matriz contra la pesada carga va a terminar cayendo
de cuajo sobre el suelo / emergiendo entre mieles y gases de una pasta amarillenta / espesa resina
de bayas podridas / Ora mansalva / que se volverá mosto sin reino de un par de gajos en fábulos
dentro.

 

Allí comienza el imaginario del vuelo:
Salirse desollo de la bóveda siempre vidente sur / Del monte culmino en vista de elogios/ Salirse por fauces hincadas de gruesas raíces para urdir
Oh Ov Fab.
La Gran Fábula away from home.

 

¿Viste hasta dónde vuela el ave? / Los brazos de pan de gallina de mamá huelen a manteca porque amasan un dulce almácigo que me deja plácida en este sopor ambarino néctar, pero hay un peligro
afuera que ronda suelto
Avizora / lo Lejos / la guarida oblicua y te salva.

 

Y de seguro, entonces, ella te querrá arrullar con la vieja historia de la Señora Santana que cada vez
que te la canta siempre sabe lo que quiere el niño: «Señora Santana porque llora el niño / por una
manzana / que se le perdió»

 

¿Hasta dónde, repito, entonces vuela el crujido turbio confabulador de historias y conjuros? /
Debemos regresar una vez más las páginas del libro hasta el inicio; alguien ya lo dijo: «La infancia es
siempre la coartada».

 

                                                 (De Ov Fab  – Inédito)

                                                                         Alumbramiento

Aquí es por donde la mujerbulto se escapó, le explico, y debemos llamarlo entre nosotros de
ahora en más: el Subterfugio.

El Subterfugio es un hueco luminoso en el piso por donde ella entra al mundo y nos deja.

Abertura Encriptada que no sé / nosedice por escurridizos ojos alerta.

 

En el pasillo largo de puertas:

(madre vigila)

 

Yo descubro la fuga al abrir la puerta y encontrar el cuadrito de papá, la marina oval quedó
boca abajo y hay una luz desconocida que ilumina la pintura apretada, resquebrajada, que no
tiene por donde desaparecer, ella se ha ido, la busco y no la encuentro por los rincones
oscuros de la bodega donde toda la familia guarda cosas viejas.

 

Hay aire / veo el ventanal de tablas abierto de piernas

(madre vigila / rápido ocúltalo)

 

El hueco destapado trajo un olor nuevo a savia de pino verdelimón/ Junto el perfume crudo
del higo de estrías brumosas y puedo ver lo que ella vio cuando decidió escaparse por el
Subterfugio.

 

Pulpa culposa.

(madre vigila / rápido ocúltalo / sálvate / entrégala)

 

 

Sé que la mujer lo ha conseguido y me alegro mogijata por su victoria

pero llamando a gritos soy marabunta / cría herida / loca suelta detrás de las puertas, por los
pasillos.

 

Todos me verán solaz la envidia como un antifaz henchido que me sobresale del pecho.

 

He perdido, ahora es ella quien tiene las llaves de todas las puertas. La he dejado vivir y

 

Oh yo pálida y encunetada

No alumbro.

Ni conjuro.

 

(De Ov Fab  – Inédito)

 

separador red Paola Gallo

Paola GalloPAOLA GALLO (Montevideo, 1980). Poeta y ensayista, Licenciada en Letras por la Universidad de Montevideo. Actualmente se encuentra finalizando una Maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana por una beca otorgada por el Gobierno de México. Publica Alimaña (Editorial Estuario, 2011), su primer libro de poesía, que recibe el 2.º premio en los Premios Anuales de Literatura 2010 organizados por el Ministerio de Cultura de Uruguay. Ese mismo año recibe también el 1.er premio en ensayo literario por su trabajo El decir de lo indecible: los rodeos del deseo en la obra de Alejandra Pizarnik que se publicará luego en Editorial Estuario. Ha participado en varios festivales y encuentros de poesía en Montevideo, Bogotá, Ciudad de México y Madrid: Festival Cervantino (Guanajuato, México, 2013), El País de las nubes (Quindío, Colombia, 2012), Universidad Complutense (Madrid, 2012), para mencionar algunos de los más recientes.

Contactar con la autora: mpaola21 [at] hotmail.com


Ilustración de los poemas: Pintura (detalle) por Agustín García-Espina Martínez ©,
de su muestra en Almiar (ver exposición)

 

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Revista Almiarn.º 73 / marzo-abril de 2014MARGEN CERO™Aviso legal

 

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