por
Rodolfo Calzada Alfaro

 

 

Ella platicaba todos los días con árboles

y gorriones

en el jardín de la preparatoria.

Las mujeres la odiaban

por ser el símbolo de una hermosa flor.

Los hombres la veían

como un objeto-trofeo.

 

Su tono de piel era blanco

(blanco como el de una flor),

su sonrisa

trazada con lápiz

conquistaba.

 

Su padre era un obrero que trabajaba

todos los días de sol a sol.

 

Ella no se fijaba en los muchachos,

ni en las diversiones de los preparatorianos,

ni le interesaba maquillarse o pintarse los labios,

ni mucho menos tener ropa de marca o beber.

 

Únicamente le importaba

la literatura, sentarse en el jardín

a convivir con la naturaleza.

 

Tenía unas manos muy delgadas,

unos senos sutiles,

una voz tenue y hermosa

(su voz conquistaba).

 

Ella iba en nuestra prepa,

era de las pocas personas

con las que cruzaba palabra.

A veces le daba mis poemas

para que los leyera

(era de las pocas personas que regalan parte de su vida

para leer mi trabajo).

 

Ella, pocas veces,

comentaba mi escritura.

 

Una vez dijo:

Firma todo lo que escribes

y en la dedicatoria

no olvides colocar mi nombre,

sé que nunca serás famoso

o quizá sí. Eso no importa,

lo importante es…

que escribes. Y que no eres

tan estúpido como los demás.

 

Un día besó mis labios.

Notó la sonrisa en mis ojos.

 

Y comentó:

 

Nunca había besado

a alguien tan raro como tú

¿eres poeta o qué eres?

 

Terminamos la prepa,

no la volví a ver.

Tampoco volví a tocar sus labios

ni a observar sus sutiles senos.

 

Un día como hoy

el reloj marca las 9:45 de la mañana.

 

Después de una década,

después de haber lamentado

durante una noche de copas su ausencia y

justo antes de comenzar a trabajar

y dar el último trago a mí taza de café,

pienso en ella.

Escribo sobre su imagen.

No la tengo

pero la necesito,

no la he olvidado.

 

Huida

 

Te fuiste…

de repente.

en el momento preciso

que mi luz caminó

sobre las retinas de tus ojos.

 

No puedes negarlo,

mis ojos

tú los viste,

era tan explicito,

saber que tú querías

del alpiste

que alimenta

mi mirada.

 

Confesión

 

Es lunes

de acordarme

que te traigo

atorada

en mis labios.

Lunes

para confesar

que cada palabra

que cae

al resbalarse

de mi boca

aclama tu imagen

y descifra lo que eres

(un fruto divino

entre todas las mujeres).

 

La flama

 

  Yo sé que probablemente

cuando te miro entre la gente

sin que trabajo me cueste

tú ni siquiera te enteras

que tu imagen enciende

en mis ojos la flama

que pocas veces se prende.

 

El beso

 

La beso con los ojos cerrados,

navegando en medio de emociones,

comiéndome sus labios color manzana,

acariciando su cintura perfecta.

Diciéndole con mis labios atragantados,

aquello que no puede decirse con palabras

Entrando en aquél umbral desconocido

en el que no existen los vocablos,

donde solamente sus labios y mis labios;

se tocan, se besan, se acarician.

 

Sin título

 

Podría decirte cuántas veces

estuve solo con tu recuerdo.

Como yo estuve solo,

quisiera pensar

que tú también estuviste sola

con mi recuerdo.

 

Quisiera pensar que

siempre me traes en tu memoria,

que la distancia

es lo único que nos separa

que tú piensas en mí

y que me necesitas

como yo

a ti te necesito.

 

Me he casado con la idea

de que me ves en tus recuerdos.

 

Reconozco

el lugar donde

nos conocimos.

 

Algo me dice

que debo buscarte,

pero, aunque no lo creas

me he acostumbrado a estar solo.

 

Me he convencido

de que hay entre tu rostro y el mío

una brecha que nos separa.

 

Quizá algún día

despierte por la mañana

y tu recuerdo se haya ido

por la ventana.

O mejor aún,

quizá algún día

te borre de todas las letras

que escribo por la mañana.

 

linea divisoria poemas Nulo olvido

Rodolfo Calzada Alfaro. Es licenciado en Sociología. Ha colaborado con diferentes artículos de su autoría en la sección de Blogs del Periódico El Universal (http://blogs.eluniversal.com.mx/ weblogs_detalle18006.html), y con otros tantos en diversas revistas literarias. Además ha impartido talleres de Iniciación a la escritura en el Colegio de Ciencias y Humanidades – Plantel Oriente de la UNAM. Actualmente se desempeña como docente en Educación Media Básica y en Educación Media Superior.


Contactar con el autor: calzadalfaro [at] hotmail.com

 

Ilustración poemas: Pintura (detalle) por Pilar Bamba Gastardi ©
(De su muestra De la mujer a la abstracción, en Almiar).

 

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Revista Almiar – n.º 83 / noviembre-diciembre de 2015MARGEN CERO™Aviso legal

 

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