poemas por

Yolanda Jiménez García

 

La miro, se desplaza,
cambia sus contornos,
modifica el paisaje.
Invento sus formas,
imagino imposibles.

Veo a la niña que juega
que observa la tarde,
que no conoce las horas,
ni el tiempo, ni el mañana.
Veo la mujer, la ella, la yo
la mirada verde,
los ojos curiosos
los interrogantes inútiles
la plenitud efímera.
Los sueños de una mujer
flotan en algodón;
La nube es inocente.

(diciembre de 2019)

 

La nube va (I)

 

La nube va, viene,
cambia de color,
muta su forma,
acelera o ralentiza.
Es un capricho
a la deriva del tiempo.

La nube va, la nube viene,
como un alma viajera
en busca de lo que falta.
Persigue sueños de viento,
viajes eternos
de soledad en las sombras
que acompasan los caminos.

La nube va, la nube viene.
Va inflada de amor y mañana,
viene cargada de tormenta
para humedecer la tierra,
para romper las burbujas,
para librar los aromas
que despiertan mis sueños,
que paran las brisas
con la brújula rota
y la incertidumbre en mi almohada.

(enero de 2020)

 

La nube va (II)

 

Vestida de blanco, de gris o de negro;
viaja, ama, sufre, escribe, goza.
Le gusta beberse los sabores,
apurar cada copa de éxtasis.
Tiene un alma sensible moldeado de texturas
que parecen algodones.
Son cofres de tesoros
donde guarda los vapores, las caricias
que a veces le regalaron.
Las cicatrices antiguas se fundieron entre sus dedos
pero siempre hay espacio donde alojar nuevas heridas.
En el estado gaseoso la emoción se hace tristeza
de sales, de azules,
de imposibles, de lágrimas, de lluvias.
El invierno invisible se ha cubierto de nieve,
la nube está replegada.
La nube va, siempre va creyendo que es libre,
pero siempre va a merced del viento.

(enero de 2020)

 

La nube va (III)

 

La nube va,
Un viaje de ida y vuelta
Una ida de curiosidad
Una vuelta de vacío
Las mañanas de meseta,
Las tardes en el sur
Una pista de baile en la cocina
La luna entre las sabanas
los desayunos de sol.

La nube va
desde mi hoy hasta tu ayer,
entre heladas y tibiezas.
Un dibujo de elipses,
con lápices despuntados,
los versos se escriben sin color.

Cargada de silencios
estalla la tormenta
de pasados presentes
de intentos de sanar
las viejas heridas
lloran azules
prisioneros del tiempo,
reflejados en los verdes,
la nube va cargada de esperanza.

(enero de 2020)

 

poemas La nube es inocente

Otros poemas de esta autora (en Almiar): Cinco poemas sobre el desierto

Web de la autora: https://yolandajimenezescritora.
wordpress.com/poesia-2/

 Ilustración poemas: Fotografías por Yolanda Jiménez García ©

 

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Revista Almiar · n.º 110 · mayo-junio de 2020 · PmmC · MARGEN CERO™

 

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