Reseña por
Estel Julià

 

Sí, me gusta leer en los autobuses. Ayer, 19 de octubre, al llegar a casa encontré en mi buzón una carta. La procedencia, Castelldefells. La poeta y escritora, Goya Gutiérrez me escribía una breve nota adjuntando su último poemario: Grietas de luz. De inmediato, salí a la calle y me subí al autobús.

Lo mejor de leer en los autobuses son sus ruidos de fondo. Centrar la atención en la lectura junto a los sonidos urbanos hace que no conjetures, no razones, no juzgues, aquello que estás leyendo… y así fue cómo me sumergí en la lectura de los bosques humanos que dibuja Goya en su sexto poemario (exceptuando de este cómputo las plaquettes que tiene publicadas).

He de decir que me salté (con todos los respetos) la introducción de Ana Recio Mir. Me gusta ir directa al grano, incluso me salté el texto de contraportada porque considero que una vez leído el poemario llega el momento de indagar en los paratextos; entrevistas o testimonios del propio autor, no ya por corroborar mis adicciones, sino para ver qué matices han apreciado otros.

En las primeras grietas por donde me asomo veo que la autora bebe de fuentes de la literatura extranjera, traducciones de John Hollander, Georg Trakl, Anna Ajmátova realizadas por Jeanette L. Clariond, Helmut Pfeiffer, o José Manuel Prieto, respectivamente, que confirman esta afición ya declarada en la entrevista que Peter Tase le realizó en 2013. En ella, además, aportaba otras fuentes próximas como Jaime Gil de Biedma, o Antonio Gamoneda. Pero también la autora tiene preferencia por las autoras latinoamericanas como Alejandra Pizarnik, o grandes maestras de la literatura poesía catalana como Maria Mercè Marçal.

A vista de pájaro detecto a lo largo del poemario la ausencia de dedicatorias lo que me motiva a seguir leyendo, a adentrarme en el fondo del argumento poético.

A partir de la lectura de las primeras páginas, puedo decir que Goya, retrata muy bien al ser humano, que en Grietas de luz simboliza un bosque. En los versos, la umbría lo cubre todo, se siente el frío, se aprecia una amplia gama de verdes que insertan sus raíces en la profundidad de las ciénagas humanas siempre oscuras. Casi es posible percibir la atmósfera prerrafaelita que tan bien fue recreada por John Everett Millais. El lector atento percibirá el leve movimiento en el agua producido por una intuida Ofelia (1852).Ofelia John Everett Millais

Pero este bosque es una puerta de entrada a otros bosques, además, es un bosque en constante evolución. En 2007, Goya hablaba de otro de sus poemarios, El cantar de las amantes, inspirado en las cartas del Tarot, y comentaba que este ilustra[ba] dos partes del poemario, pero no son la materia poética, añadía que, o del bosque, sí que creo que es un elemento interiorizado […]. El bosque para mí es lo misterioso, lo irracional, lo imprevisto e incontrolable. Por tanto, a la vista de esta declaración puedo afirmar que la geografía humana en Grietas de luz, es interpretada por la voz poética en clave de naturaleza.

Pero antes de continuar quisiera destacar que en 2008, Goya, apostaba ya por la imbricación de unas artes con otras, argumentando por qué no, al fin y al cabo todas las artes nacen a partir de unos cimientos básicos semejantes que las sustentan. La fotografía, la pintura o el dibujo pueden contener poesía y ésta también características de aquéllas. El poeta puede escribir a partir de una fotografía o una pintura, interiorizando lo que ve en ellas y viceversa.

En este sentido, cruzar la “Antesala” (primera parte del poemario) supone adentrarse en un juego de claroscuros, alternancias entre título y epílogo de cada uno de los poemas que nos contextualiza en un vaivén oximorónico, en ocasiones, comparable al balanceo de una barcaza que transita las aguas, a veces turbulentas, de un Estigia, situado entre el bosque y la selva; entre el jardín y el desierto.

Muy bien ilustrarían estas palabras el óleo de La dama de Shalott (1888), de John William Waterhouse. Tanto en él, como en algunos poemas, la naturaleza es la pieza sobre la que gira el bosque en ruinas que plantea la voz poética. Por ejemplo, en “Desde la oscuridad”, es un viaje en el que los versos son atravesados por el aleteo de un cuervo que parece presagiar un desenlace en tono de perpetuidad.

En la segunda parte del poemario, las palabras son dardos impregnados con el veneno de algunos pecados capitales, palabras que se sitúan en una noche donde las batallas se suceden una tras otra. Es una lucha intergeneracional, la voz poética se desdobla y habla a un ser que habita en los glaciares, ella busca respuestas, pero hay siempre una jaula de grillos que nos impide gozar The Lady of Shalott John William Waterhouseplenamente de nuestra sinfonía / preferida, según dice.

Apuntaba Goya hace unos años, mi estilo poético es básicamente intimista a través de un lenguaje musical que pretende incidir en lo sensorial, con matices diferentes según los temas desarrollados en cada obra.

Esa musicalidad se aprecia en la actitud interrogativa final del poema “Invierno”, en el que pone contra las cuerdas a un opositor que ha de tomar una decisión apoyada en la balanza de los sentimientos que se decantan entre la abstención o la intervención. Pero hay razones de peso que condicionan esa inamovilidad que se sitúa en el marco de la tradición… la vendimia, el mosto y finalmente, su fermentación, convierten el fruto en una absenta a la que no es posible renunciar debido al peso de la existencia, metáfora del malditismo que también está presente, en correspondencia, con una de las citas textuales de Les fleurs du mal, de Charles Baudelaire que la autora ha dejado deliberadamente al comienzo del poema “Del líquido —arco-iris— de tus ojos”.

Pero escrutar el pasado tiene sus consecuencias, como sucedió a Edith (mujer de Lot) que al mirar atrás se convirtió en estatua de sal. Esa misma sal es la que, en el poema “Estatua”, se halla sometida a la dualidad, riqueza-pobreza, orgullo-humillación. Los versos se han transformado en un paraje desolador del que escapa la voz poética a través de la ensoñación en el poema “Y desperté de súbito”.

Llegados a este punto, del pasado solo han quedado huellas suspendidas por hilos que cuelgan entre una espesa vegetación. Los hilos a veces tejen, otras son el flujo de las arañas y se transforman en hebras a lo largo de los distintos poemas ejerciendo de conectores en un canto desesperado por no perder de vista la realidad (por ejemplo, en el poema “Huella indeleble”).

En ese nuevo transitar nocturno que la voz poética ha iniciado llegamos al plenilunio. En el poema “Como un grito”, la luz ilumina las voces, que en tono predictivo, avisan de los peligros de una fina aguja que ha enhebrado hilo a hilo el tejido de lo que fue el genuino bosque libre de antaño.

Este coro de voces encaja con lo que Goya indicaba en 2013, momento de conclusión de Grietas de luz, de él decía que trata[ba] el tema de la rememoración de los sentimientos que nos inspiran las personas que un día amamos, y desaparecieron de nuestra vida y de la vida en general. Por tanto habla también de la muerte y de nuestra lucha diaria por vencerla y mantenerla más o menos distante.Lilith John Collier

La lucha se ha producido en un bosque que a su vez es un lienzo, donde Lilith y la serpiente (óleo de John Maler Collier, 1892) se encadenan a modo de cabos enredados formando una composición armónica donde es posible escuchar una voz de mujer que dice: Mi cuerpo es un bosque es un río es un lienzo / por donde una mujer atraviesa expulsa y olvida.

Pero todavía hay que bajar a la ciénaga, a lo más profundo donde habitan los recuerdos de la niñez con todos sus desvelos que acabarán transformándose en un nuevo paraje que podríamos situar en la sabana africana. Allí, reina la Ceiba pentandra, árbol sagrado, cerca está la selva también llamada por la voz poética bosque del árbol de la vida, allí se gestan las pasiones en forma de un laberinto que, aparentemente, no tiene salida. Pero el fin está próximo y ese fin no es la muerte, sino la esperanza que albergan las manos tendidas que inician un diálogo esgrimiendo las razones de una reconciliación futura de la que serán testigo la luz de las estrellas, tal como se preconiza en la tercera y última parte del poemario, “La tregua y la vida”.

Por otro lado, cabe decir que Goya, es directora de la revista Alga desde hace 13 años. Esta revista lleva 32 años hablando de poesía, alimentándose de un grupo poético, de esos en los que hay un fluir de voces bajo la batuta de un director, en este caso Xavier Carreras. Si algo me gusta de esa revista es que siempre ha mantenido abiertas sus puertas a las lenguas, al arte visual, y ha realizado una apuesta clara por las nuevas tecnologías gracias a la iniciativa de Enric Velo que creó su web y digitalizó sus contenidos.

Para concluir, decir que en 2007, Goya afirmaba que resultaba difícil publicar en editoriales, que han adquirido cierto prestigio, sobre todo cuando éstas tienen como prioridad la salida comercial de tu libro, en relación, muchas veces, con la notoriedad pública en el campo de la poesía o de la cultura, que puedas haber acumulado. Sin embargo, también se ha de decir, que hay excepciones y no pocas, de editoriales que tienen como objetivo el rigor y la calidad de la poesía que editan en general.

Sobre esto, añadiré que en 2015, efectivamente, sigue siendo igualmente difícil publicar porque hoy, más si cabe y debido a la crisis, la prioridad comercial se hace mucho más patente y como bien sabemos la poesía no vende. No obstante, Grietas de luz, aparece en Vaso Roto, una editorial que cuenta desde 2003 con una trayectoria interesante. Se dicen independientes, y afirman que editar un libro es un privilegio y una hazaña. Es aprender a repensar el mundo, las librerías, libreros, lectores pero es, ante todo, entender la propia visión, ¿serán una excepción?

 

división bolitas artículo Estel Julià

Estel Julià (Valencia, 1962). Es Diplomada en Gestión y Administración Pública por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y Máster en Estudios Hispánicos Avanzados.
Página web: https://estelj.wordpress.com/about/


Más información:
– Haro, Manel (2007): Entrevista a Goya Gutiérrez, en Anika entre libros.
– Montagut, M.ª Cinta (2008): Entrevista a Goya Gutiérrez. La poesía como indicio de realidad, en Barcelona review.
– Tase, Peter (2013): Entrevista a Goya Gutiérrez, en Eurasia hoy.
Página web de Goya Gutiérrez Lanero.

 

Imágenes en artículo: (portada) Tapa del poemario Grietas de luz; © de sus autores. Para adquirir este libro: Vaso Roto Ediciones(vasoroto.com/? lg=es&id=4&lid=174) | (en el artículo, orden descendente) Millais – Ophelia (detail), John Everett Millais [Public domain], via Wikimedia Commons | The Lady of Shalott, John William Waterhouse [Public domain], via Wikimedia Commons | Lilith, John Collier [Public domain], undefined, via Wikimedia Commons.

 

reseña poemario por Estel Juliá

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Revista Almiarn.º 82 / septiembre-octubre de 2015MARGEN CERO™Aviso legal

 

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