poemas por
Mariano Fernández Cornejo

 

 

Hartarse de amor, sin canjearlo

por la invasión de viejos límites,

empacharse juntos, cada jornada,

disfrutar nuestras viandas y secretos,

poder vaciar un instante ajeno

que oculten coacciones familiares.

Seremos impulso glotón, testigo

de nuestras pieles de papel de seda,

por caminos íntimos del cuerpo,

anudadas sin luz, a los rincones,

que anille la quietud de lo sagrado,

al mórbido perfil de la inocencia.

Tal vez  vuelvan, las tardes olvidadas,

 la eternidad escrita en este cuarto,

sobre sus cuatro paredes pacientes,

abiertas a una puerta fugitiva,

que resucita el temor hacia dentro,

y  filtra las caricias con nostalgia.

Quizás ahora, ya esté fuera el olvido:

ese ingenio despiadado del tiempo

que devora vivencias ya vividas,

un letargo en la linde de los labios,

perpetúa el silencio no querido

y aleja la ternura con los años.

Porque amar es un juego sin fronteras,

que no tiene más que una respuesta,

aunque sean muchas las preguntas,

que todos nos hacemos a diario.

 

Imagen poemas Hartarse de amor

 

Yo, mí, me, conmigo

 

Sentirme distante junto a los míos,

luchar con fe, conmigo y con mis dudas,

viene a ser como una alergia rabiosa,

se ajusta a la idea sospechosa,

de ser yo mismo, sin luces ni sombras,

lo que queda de mí, al final del día,

cuando encajo mis brazos en soledad

y me sostengo  a mí mismo abrazado,

atado solo a mi y mis constancias,

en un sosiego que me pertenece.

La vida es cárcel, y sigue apresando,

un futuro sometido a la pulsión

sin haber decisión que rebobine,

y ajuste lo sufrido al perdón.

Me obsesiona ahora un desnudo terso,

que aparezca de repente en mi cuerpo,

como un sueño vertido en mi cama,

que  amanezca en mí, siempre sereno.

Como el silencio del polvo caído,

que fuese una  blandura derrumbada,

y así quedara, tan incrustado en mí

que nadie pudiera jamás limpiarlo.

He acariciado alegre mis arrugas,

sin forzar sonrisas, sin miedo,

las reconozco en lo cotidiano,

porque estoy al fin solo, conmigo.

Sin temor a los años desandados,

ocupado en ocupar las urgencias,

que la vida se pasa en un segundo,

y desgasta la piel de igual manera.

 

 

 


Mariano Fernández Cornejo
. Pintor y escritor nació en Melilla y vive en Málaga desde 1977. Es Licenciado en Bellas Artes. Especialidad Pintura (1972) y Graduado en Artes Aplicadas, sección Decoración. Ha sido Profesor de Dibujo y Color en la Escuela de Arte «San Telmo», de Málaga. En su página web, se puede apreciar su obra gráfica y consultar su extenso currículo de exposiciones realizadas y distinciones recibidas. Los poemas aquí publicados fueron premiados por el Ateneo de Tarifa en el XXII Premio de Poesía Luz.

  Ilustración poemas: Pintura (detalle) por M. F. Cornejo © (de su exposición en Almiar)

 

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