Iguazú viaja ahora por el Océano virtual

Transbooks

 

De Granada es y en Granada, una ciudad que transpira cultura por los cuatro costados, lleva más de 30 años escribiendo y publicando prosa y poesía Fernando de Villena (1956). Y también impartiendo clases y desvelando los misterios de la literatura, especialmente la del Siglo de Oro. En esa época de conquistas en el exterior pero también de grandes contradicciones internas para España, se enmarca Iguazú, la novela que acaba de editar en formato digital Transbooks, la nueva empresa editorial que acaba de surgir en la ciudad de la Alhambra. Desde el primer momento, De Villena se mostró interesado por apoyar un proyecto que se hacía «necesario» en su ciudad, según sus propias palabras. Por eso, no dudó en volver a sacar a navegar una de sus mejores obras, que esta vez surcará no los mares de papel, sino los océanos virtuales. Iguazú no sólo está bien documentada, por razones obvias derivadas del magisterio de su autor, sino muy bien facturada, con esa agilidad y agudeza que demanda todo lector entusiasta. De su argumento apuntemos sólo que la narración transita desde España hasta sus colonias americanas, azuzada por una intriga en la que amor y aventura dejan paso de tanto en tanto a una filosofía muy personal y absolutamente vigente.

Transbooks: Se ha calificado Iguazú como una novela de aventuras, pero pensamos que es también una historia de intriga y de amor y, sobre todo, un ejemplo de que el odio puede dar paso a la compasión. ¿Qué piensas?

Fernando de Villena: A partir de la segunda mitad del siglo XX los géneros literarios empiezan a perder sus fronteras. Iguazú es una novela histórica, de aventuras y de intriga en la que no faltan ráfagas de poesía y hondas reflexiones. Es también una novela de claves puesto que algunos de los personajes se corresponden con personas reales (músicos y escritores) que he ido conociendo a lo largo de mi vida. Más que el hecho de que se pueda pasar del odio a la compasión, yoconsidero que Iguazú resalta la idea de que no debemos dejarnos guiar por las apariencias y que existen muchos lobos con pieles de corderos.

TB: La novela se lee como se bebe un vaso de agua: con fruición. ¿Cómo has logrado fraguar esta eficacia narrativa?

FdV: Esa eficacia narrativa de la que habláis viene dada de los muchos años que llevo ya en esto de escribir novelas, relatos, poemas y ensayos y de ponerme en el lugar del posible lector. Pero además en Iguazú se nota mucho ese placer de contar porque fue escrita en un momento muy dichoso de mi vida.

TB: ¿Qué lugar ocupa Iguazú en tu trayectoria? ¿Hay algo que te haya dado en particular?

FdV: Iguazú es una novela que ha gustado a todo tipo de lectores: jóvenes y viejos, cultos e incultos. En ella he conseguido la sencillez, pero a la vez la novela posee un bagaje de erudición enorme. Lo que ocurre es que en  ningún momento hay ostentación de la misma. Todos los conocimientos se adaptan armónicamente a la acción de la novela.

TB: El Siglo de Oro es una constante en tu obra, como en este caso, además de que eres especialista en el tema. Tal vez la pregunta resulte chocante pero ¿hay algún paralelismo entre la España imperial y la España de la Transición? Quiero decir: ¿no han resultado ambas épocas finalmente un castillo de fuegos artificiales que termina en dolorosa decadencia?

FdV: Nunca brilló la lengua española tanto como en los siglos de Oro. Nunca España fue tan respetada y poderosa como entonces. Pero la principal enemiga de España, entonces como ahora, fue y es la propia España. No conozco nación que se avergüence tanto de sí misma y que se haga tanto daño a sí propia. Y ello a causa de nuestro desmesurado individualismo. Aquí cada cual va a lo suyo y así nos va. A mí esa edad de Oro que empieza con Garcilaso y acaba con Calderón me ha fascinado siempre. El profesor Emilio Orozco siempre nos recordaba unas palabras que creo pertenecían a Machado según las cuales se afirmaba que en ese castillo de fuegos artificiales de aquella época siempre hubo un «ascua de veras», y esa llama de verdad era la angustia por el paso inexorable del tiempo. El momento que ahora vivimos se parece a otro del reinado de Felipe IV en el que Portugal, Cataluña y otros puntos, incluso Andalucía, se alzaron contra el poder central y la corte seguía en sus festividades y excesos civiles y religiosos como ajena a lo que sucedía y a la miseria del pueblo.

TB: Es conocida tu opinión de que la mejor literatura que se hace en España sale de Granada. Me gustaría que explicases a los lectores por qué crees que es así y cuáles pueden ser las razones.

FdV: En Granada nacieron la poesía de la Experiencia y la de la Diferencia, que marcaron los años finales del pasado siglo y aún hoy son referente para la poesía nacional; además, aquí hay una generación de narradores interesantísimos que no hace sino crecer y dar que hablar en el exterior, además de otros que se hicieron aquí y han salido fuera. La misma ciudad se ha convertido en tema literario de muchos novelistas españoles e internacionales. Las grandes editoriales, sin embargo, no han apostado por ese florecimiento asombroso de la literatura hecha en Granada, pero afortunadamente, pequeñas, pero muy dignas, editoriales como Port Royal, Alhulia o Dauro y más recientemente la vuestra digital le están dando salida.

TB: Por último, ¿cómo ves la aparición de una editora digital en Granada?

FdV: Hace unos años, una editorial digital estaba abocada al fracaso. Casi nadie creía en que pudiera tener una importancia análoga a las que publican en papel. Pero todo ha cambiado vertiginosamente en muy poco tiempo. Las publicaciones digitales permiten ampliar las posibilidades del editor y del autor de modo extraordinario. En un minuto se puede conseguir ya un libro y a la vez se prescinde de muchos intermediarios (como los distribuidores) que son los que encarecen el precio de los libros. Es la hora de que las librerías se reciclen también y vendan libros o tabletas  electrónicas y todo lo relacionado con esa difusión digital: lamparitas, atriles, etc. En Granada era necesaria ya una editorial digital como la vuestra y habéis llegado en el momento justo.

Digamos para terminar que Iguazú ha sido la primera pero no será la única obra publicada por Fernando de Villena en Transbooks. De forma inminente saldrá su antología poética Poesía 1990-2000, que recoge versos de siete poemarios escritos en años donde el poeta aprendió a levantarse, después de caer desde las alturas idílicas de su juventud al duro suelo de la realidad.

Línea separadora Entrevista a Fernando de Villena

Fernando de Villena (Granada, 8 de noviembre de 1956). Es un escritor español y miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada. De Villena es doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, con una tesis sobre el poeta cordobés del siglo XVII Luis Carrillo de Sotomayor. Reside en la actualidad en Granada, donde es profesor de Literatura Española. Ha publicado novelas, varios libros de crítica literaria y poemarios. Su obra poética nace influida por la belleza y perfección formal de la poesía de los siglos de Oro (Pensil de rimas celestes, Soledades III y IV y Damas reales), para abrirse más tarde a influencias contemporáneas. Cada uno de sus libros es una aventura distinta, unidos por el culto a la palabra, el amor al pasado, el gusto por las imágenes nuevas y por el color, la emoción ante la naturaleza, ante algunas obras del hombre y, sobre todo, por la búsqueda incesante de lo bello y lo misterioso. (Extraído del blog del autor, Neshamá – http://fdvillena.blogspot.com.es).


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Fernando de Villena en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_de_Villena

Tapa libro Iguazú
Ediciones TransBooks

  Imágenes en el artículo extraídas del blog del autor:
http://fdvillena.blogspot.com.es

 

 

Reseñas Entrevista a Fernando de Villena

Reseñas en Margen Cero

Revista Almiarn.º 67 / enero-febrero de 2013MARGEN CERO™Aviso legal

 

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