La Historia

Cuando yo era pequeño, en España mandaba el general Franco,
pero yo tenía mis amigos, y les ponía nombre a los perros callejeros.
Había un vago malestar en los castaños de las plazas, y grafitis a la salida de las estaciones.
Y cuando se quedaban parados los columpios, de súbito, llegaba un escalofrío desde el porvenir,
por el campo donde desembocaban todas las calles dormidas del pueblo.

Anoche, cuando iba al instituto por el Pasaje Ganivet, me abrazó don Antonio Machado.

El poeta es siempre un niño, incluso cuando muere.
Por eso siente los atropellos de un modo insoportable.

Hoy sabemos que ya no hacen falta generales para cerrar un Parlamento.
Y que podemos ser libres, siempre que eso no tenga la más mínima consecuencia.
Pero ya no tenemos la infancia, como entonces, para protegernos de la intemperie de la Historia.
Y nuestra única opción es morir libres, o vivir desnudos y enterrados.

Cada vez que agachéis la cabeza, yo estaré con vosotros. No renegaré nunca de vosotros.
Como el mar que empuja, que mueve con su respiración, las rimas en los versos.
Empujando la pesada puerta de bronce de la Historia.

 

Pozo

Ahora todos los mundos de mi infancia han pasado:
escarabajo, abeja, saltamontes dorado.

Lo que vive invisible en nosotros, ¿perdura?
El juego que la plaza multiplica en su hondura.

Todo tiempo feliz es remoto pasado:
escarabajo, abeja, saltamontes dorado.

Hoy me ha parecido que tocaba con la frente un pozo de olvido
insondable.

 

Elegía

A mi padre

 

Todo se quedó quieto, fatal, definitivo.
El silencio del mundo de pronto te asumía.
Quise traer tu gesto riente, sensitivo,
y en tu expresión glacial sentí que te perdía.

Desde entonces tu muerte me duele en cuanto escribo.
Me duele cada párpado, cada hálito del día.
Cada respiración el dolor es más vivo.
Su mariposa negra lame una llama fría.

De tu ser imborrable llevo la quemadura
para siempre. Rehuyo calor y compañía.
Y me duele tu ausencia, como una mancha oscura.

Quiero traer tu cuerpo al calor que tenía.
La mariposa negra va rozando la hondura.
Todo se queda quieto, definitivo, un día.

 

Inscripción

La materia, la forma, los colores;
cuanto se me aparece de repente,
—y yo siento su hálito—, ¿qué es?

Solo la felicidad lo interrumpe.

 

separador bolitas Poemas Carlos Almira

Carlos Almira PicazoCastellón (España), 1965. Estudió y se doctoró en Historia Contemporánea en la Universidad de Granada. En 1997 publicó su primer libro, un ensayo histórico sobre la dictadura del general Franco, en la editorial Comares. E inició su carrera de profesor de Enseñanza Secundaria por diversos pueblos de Andalucía. El año 2005 publicó su primera obra de ficción, una novela histórica sobre la figura de Jesús de Nazaret, con la Editorial Entrelíneas (Madrid). En noviembre de 2009 vio la luz una segunda novela en papel, Issa Nobunaga, sobre el paso del Japón feudal al Japón moderno, de la mano de la Editorial Nowevolution (Madrid), prologada por Ángel Olgoso. La misma editorial publicó: en diciembre de 2010, el libro de microrrelatos Fuego Enemigo; y en mayo de 2011, la novela titulada La Evacuación, elegida libro en su día de la semana por el programa Un idioma sin fronteras, de Radio Exterior de España. Desde el año 2007 viene publicando regularmente cuentos y ensayos en revistas virtuales y en papel, de temática diversa (desde la Ciencia Ficción en Axxon, hasta el cuento fantástico en El Coloquio de los Perros, realista y humorístico en Destiempos, Kiliedro, Fábula, Cuadernos del Minotauro, etcétera).
Ha recibido el primer premio en el Certamen de Novela Corta Katharsis (2008) por El jardín de los Bethencourt, así como el primer premio del XXX concurso internacional de relatos Villa de Errentería por el cuento El nevero. Actualmente trabaja en su cuarto volumen de microrrelatos y en un largo ensayo filosófico. Su última publicación es el volumen de ensayos ¡Adelante muchachos/muchachas, por la Democracia!, editado por Enxebrebooks. Fue seleccionado como autor para formar parte de la antología El cuarto género narrativo: el microrrelato en España (1909-2011), supervisada por Irene Andrés Suárez, y publicada en mayo de 2012 por la Editorial Cátedra, así como para la antología Mar de Pirañas, los nuevos nombres del microrrelato español, coordinada por Fernando Valls, que fue publicada en septiembre de 2012 por la editorial Menoscuarto. En abril de 2014 ve la luz la novela Asoka, publicada por la editorial granadina Nazarí; y el volumen de microrrelatos La Llave Dorada, editado por Talentura. En octubre de 2017 publica su primer poemario, El corazón de la Tierra, con la editorial granadina Artificios.
Reside desde hace muchos años en la ciudad de Granada (España).


 Contactar con el autor: carlosylola [at] gmail.com

 Ilustración poemas: Fotografía por Atlantios / Pixabay [dominio público]

 

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Revista Almiarn.º 101 • noviembre-diciembre de 2018
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