poemas por

Alba I. González Pérez

 

Murió la madre de Bambi y no lloré.
Un pavo real me quitó de la mano una galleta, no lloré.
Construí un castillo de arena con los pies, junto al limonero, lo destrozó un chaval de una patada.
Esta niña no llora —decían los mayores—, ni se queja ni llora.

Ahora dicen: Esta niña, hay que ver cómo es, llora por cualquier cosa.

 

Si podré escribir como hoy otro poema

 

Me pregunto
si en mi balcón crecerán orgullosos los geranios,
o cantaré con la voz temblorosa Amy Winehouse.
Si mis manos arrugadas serán surcos o estanques
de pan integral
para las palomas.
Si recordaré
cómo prenden las lámparas de aceite
en los ghats de Varanasi,
cómo sueña de colores Gustave Klint
dónde fue mi primer beso.

Me pregunto si seré
la señora con zapatos sin tacón
de punta redonda, la sonrisa de franela que regala
limones y aguacate a los vecinos
o la que maldice: ¡porque hay que ver la juventud cómo es
que no respetan nada!

Quién cuidará de mí
de mis gatos
Si aprenderé a rezar
a la virgen por si acaso
si veré la novela de la tarde
tejiendo mi fracaso en un tapete
recordando vuestros nombres
si podré
escribir otro poema o de qué forma
enfrentaré la soledad.

 

Contradirección

 

Elijo los trenes de madera que no llegan a la hora a su destino
asiento junto a la ventanilla y en contradirección;
el eco de la infancia aún me recuerda:
tu madre se marea.

Con la cabeza reclinada en el cristal
hacia el lado opuesto de la meta
la consciencia significa: todo son paisajes tristes que no alcanzan
(el arroz en las manos de sombreros vietnamitas no se come,
aún no se come).

Destinada a no mirar al frente
a menudo me sacude algo así como la culpa;
un racimo de uvas verdes sangra bajo el pie de un niño
y he vivido obsesionada en capturar
la huella de sus pasos dirigiéndose a algún sitio.

Todo lo importante,
hace tiempo
que ha quedado atrás.

Nos enseñan nuestros padres tantas cosas sin saberlo.

 

Alba Irene González Pérez

Alba Irene González Pérez (Barcelona, 1988). Se licenció en psicología en el 2010 y posteriormente realizó la formación sanitaria especializada (PIR). Como psicóloga clínica ha trabajado en cuidados paliativos y en salud mental. Actualmente ejerce en un Centro de Salud Mental de Adultos de Barcelona. Combina su trabajo con la escritura y con el grado profesional de canto y piano moderno en el Conservatori Liceu.

Durante la infancia y adolescencia ganó varios premios de literatura en su distrito, quedando finalista en dos ocasiones en Els Jocs Florals de Barcelona. Posteriormente ha sido premiada en el  Concurs literari de Noubarris en dos ocasiones (2017 y 2019) en la categoría de poesía en lengua castellana. Ha quedado finalista en el III Certamen de poesía Enrique Pleguezuelo con el poema La dignidad del vuelo y durante dos años consecutivos en el Certamen nacional de Poesía para Jóvenes Escritores «Antonio Hernández» con su poemario Cuando rompe la mar (2018) y Las cicatrices del juego (2019). Algunos de sus poemas han sido seleccionados para ser incluidos en el libro de Voces Nuevas 2020 de la colección Torremozas que será editado próximamente.

Contactar con la autora: alba_gon_perez {at} hotmail.com

 Ilustración poemas: Fotografía por Pedro M. Martínez ©

 

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