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LOS GUANTES DE ELSA
(Reescritura de Louis Aragon)
A Amarilis
Siento un agudo escalofrío
Al contemplar su figura.
Los delicados guantes cruzados sobre la mesa
Recuerdan a un gato negro en mitad del camino.
Un cuervo, los astros, la momentánea brisa,
Parecen encarnar un terrible presagio.
Las miradas extrañas conspiran
en un lenguaje desconocido contra ella.
Susurros del futuro que amenazan
Como una sombra al acecho tras la nuestra.
Temo que una sola palabra pueda herirla.
Me horroriza oír su nombre en boca ajena.
De repente todo calla.
En la habitación contigua
El silencio es un misterio
Que me asfixia.
El miedo me paraliza
Ante el atisbo de lo inevitable.
Una voz al otro lado.
El tejado. Las baldosas. La pared.
Ella duerme bajo un débil aliento
Y entonces un presentimiento.
El corazón me golpea ferozmente
Cuando decide salir.
¿Pretende salir? ¡Qué osadía!
¡Salir sin mí! Descarado insulto.
Me aterran las estatuas.
Temo a las aguas igual que al fuego.
Mis días resucitan con ella.
El universo entero resulta apenas su reflejo.
El cielo, perverso,
Contempla impasible
La suave y terrible caricia final.
La mirada de Elsa queda petrificada
Cuando la helada hoja
Se entierra en su pecho.
París, medianoche del 6 de octubre de 2005
A un
poeta maldito
Es la mala hora
Condenado estoy
R. F.
A J. R.
Yo soy aquel que ha lamido
La palabra del poeta
Que una noche bebió de su sexo
El amargo sabor
De la sangre de un loco.
Nací tallado en la sombra.
Mi sed es la furia de las tormentas,
Mi dolor el hambre de este mundo.
Yo, que ayer vivía entre ruinas fantasmales
Ahogado por las heces del silencio,
Hoy mero cadáver insomne
Espero, hundida en mí la aguja de las horas,
enterrado en las cenizas del azar
El llover de un nuevo verso
Que prolongue una vez más
esta agonía.
París, 22 de octubre de 2005
Tiresias
A P. L.
La cólera de algún temible dios
Hizo de mí la llave del destino
Dando a beber a mis aciagos ojos
El veneno de la sabiduría,
Y vago, sombra errante e inmortal,
En el laberinto de la razón
Entre el eco de mi conciencia sorda,
El alma devorada por la angustia,
Evitando los trazos de los hombres.
París, 23 de octubre de 2005
Contactar con el autor: monsieurpain[at]hotmail.com
Ilustración poemas:
The raven by
Iskander HFC - Own work. Licensed under
CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons.
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